Una gira por media Europa

María Conde PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

Noelia Muiños Vidal recaló en Tutzing (Alemania) para trabajar de «au pair» después de tres meses en Edimburgo. En septiembre irá a Austria

07 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Fue su propósito de año nuevo. «Pero de los que se cumplen», matiza Noelia M. Vidal. En enero decidió buscarse la vida en el extranjero, no por la crisis, aunque esta «ayudó a tomar determinaciones», sino que en su caso, fue la «vocación» por conocer nuevas culturas y, sobre todo, por «aprender, aprender mucho», lo que le convenció para abandonar Pontevedra.

Empezó primero a enviar currículos desde la ciudad a todo tipo de empresas y a buscar trabajos de au pair en varias webs, pero no obtuvo resultados. Solo un contacto con una familia alemana que buscaba una chica para este trabajo en verano. «Entonces mi pareja y yo decidimos hacer la búsqueda in situ. En marzo fuimos a Edimburgo y empezamos a buscar trabajo, recorriendo agencias y dejando currículos en mano. ¡Me conocía los locales de la ciudad por haber dejado el currículo más que por haber ido a tomar pintas!».

Puso anuncios para dar clases de español «y convertí la cocina de nuestro piso compartido en una academia improvisada». «Fue la única manera de conocer a escoceses nativos», agrega. En su afán por «explotar todos los recursos», esta licenciada en Publicidad también salió a la calle a vender sus dibujos con motivos de la ciudad. «Nos sirvió -cuenta- para perder un poco el pudor artístico y sobre todo para hacer la compra unas cuantas veces. ¡Fue una experiencia nueva y divertida!».

Al mes empezó a trabajar en Prezzo, una cadena de restaurantes italianos del Reino Unido. «Hablé tanto italiano -dice- como inglés ese tiempo. Mis compañeros eran la mayoría italianos y ninguno escocés, así que mis conocimientos de inglés mejoraron sobre todo en temas culinarios». Durante su estancia siguió manteniendo contacto con aquella familia alemana y así es como desde junio vive en Tutzing, cerca de Munich, mientras su novio Ramón se trasladó a Austria para un proyecto de voluntariado. Noelia cuida a un niño de 20 meses cuyos padres son profesores. «La madre es alemana, pero habla muy bien español y él es austríaco, y entre nosotros hablamos en inglés. Es una familia que buscaba una au pair para que enseñase el idioma a su hijo. Después de tres semanas nos entendemos bastante bien. Voy diciéndole las palabras que aprendo en alemán en español. Y creo que está aprendiendo más rápido que yo».

Tutzing es un municipio de 9.000 habitantes. «Sé que vivo en la zona que se considera rica de Alemania. La gente que reside trabaja principalmente en Munich. Son sobre todo familias con niños pequeños y tercera edad. No hay muchos jóvenes, porque la vivienda es muy cara, más que en el centro de Munich, y aquí la edad de emanciparse es muy prematura en relación a la española». Destaca el entorno de la localidad, «muy atractivo gracias al lago Starnberg» y las buenas comunicaciones por tren con la ciudad de la Oktober Fest. «En esta zona está la residencia de Isabel de Baviera, antes de casarse con Francisco José I y convertirse en Sissi».

En sus ratos libres, estudia el idioma y este verano hará un curso intensivo, «porque aunque se dice que los alemanes hablan inglés, no todos lo hacen y es otra de las razones de peso para estar aquí; con paciencia y humor, puedo tomármelo como un juego y aprender mejor. La familia me ayuda bastante, la verdad». Y hace turismo. «Como estamos bastante cerca de la frontera con Austria, he estado en el Tirol», y precisamente a ese país se irá en septiembre para trabajar otro año como au pair. Vendrá por Navidad, pero aclara que las visitas «son bien recibidas, sobre todo si traen un poquillo de jamón bajo el brazo; el pan lo pongo yo, que en Alemania hay mucha variedad».