05 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
La compañía de autobuses urbanos de Vitrasa y la Policía Local hicieron, en los días posteriores, varias pruebas para comprobar si el radar daba fallos. En primer lugar, la dirección de Vitrasa alega que ese modelo era incapaz en ese tramo urbano de alcanzar tal velocidad. Usaron vehículos similares para pasar junto al radar a velocidades bajas y los resultados volvieron a dispararse. Pronto sospecharon que la razón podría estar en que el error se producía a causa de la extensa longitud del vehículo pesado, cuatro veces mayor que la de un utilitario. La Fiscalía abrió una investigación para aclarar si el conductor había incurrido o no en un delito de velocidad excesiva del artículo 379.1 del Código Penal.