En las jornadas de ayer se presentó un estudio, con seguimiento de 450 casos, sobre el impacto de las bacteremias en pacientes que acuden al complejo hospitalario de Ourense. Ricardo Fernández apunta la necesidad de no bajar la guardia en las medidas de prevención, tratamiento y diagnóstico precoz.
-¿Qué son las bacteremias?
- Son infecciones provocadas por microorganismos que acaban pasando al torrente sanguíneo y que provocan que los pacientes precisen de tratamientos más intensivos con estancias hospitalarias de mayor duración. Estos microorganismos afectan especialmente a personas inmunodeprimidas, diabéticos, personas en radioterapia...
-¿Su incidencia depende del hospital o de la persona?
-De ambas. En todo hospital, dependiendo de el tipo de actividad que se desarrolle, hay bacteremias distintas. Los que realizan por ejemplo trasplantes o cirugías más agresivas, tienen unos niveles más altos que los de intervenciones menos invasivas. Aquí hay un nivel de resistencia de microorganismos más bajo que otros de similar nivel.
-¿La crisis puede afectar al control de estas infecciones?
-La crisis no debe afectar al control infeccioso, porque es algo prioritario. La gran preocupación es usar bien los antibióticos para evitar que los microorganismos se hagan resistentes, lo que origina que siempre haya que buscar nuevos tratamientos, cada vez más sofisticados y más potentes para combatirlos.