El de esta tarde (18.00) en el pabellón de O Pombal es uno de esos partidos que aparecen pasados los años en el capítulo de imprescindibles de la historia de cualquier club. Porque el Establecimientos Otero tiene la oportunidad de plantarse en la última eliminatoria de la fase de ascenso a la Adecco Plata, o a lo que los asambleístas de la Federación Española tengan a bien, que a esta alturas ya todos sabemos que el #métodoFEB es, como aquellos caminos, inescrutable.
El caso es que el Xuven está ante su gran día. Podríamos decir que la eliminatoria ante el Torrelavega fue como su bautismo, algo a lo que te llevan sin que te des mucha cuenta. Ahora ya están los cambadeses ante la gran fiesta de la primera comunión. Es el Xuven la envidia de sus antiguos compañeros de grupo en la EBA, que no la pueden disfrutar. Faltaría después la confirmación, ese tercer sacramento imprescindible para cotas mayores, pero quién sabe si te vas a casar, o en este caso, si vas a poder ascender.
El conjunto de Yago Casal llega al encuentro de esta tarde con una sabrosa renta a su favor de diez puntos, obtenidos en el encuentro disputado hace siete días en el pabellón balear, sobre una pista de goma y con unas duras condiciones de temperatura. Ese margen es otro ingrediente para ayudar a que la fiesta sea importante, aunque en la plantilla cambadesa son conscientes de la importancia de desterrar la confianza ante un Pla que sebe explotar muy bien sus armas y que ya puso en apuros a los de Yago Casal durante muchos minutos.