El hasta luego que el profe Santi se merecía

FIRMAS

Quince años son muchos años. Pero, según para qué, algunas veces saben a poco. A poco, por ejemplo, les ha sabido a las familias de Tremoedo la presencia del profesor Santiago Penas al frente de la escuela infantil de la parroquia. Pero toda etapa llega a su fin, y el profe Santi decidió que era hora de cambiar de aires. Está muy a gusto en la escuelita vilanovesa, explicaba ayer, pero «a veces hay que cambiar» y buscar nuevos retos. No se va, de todos modos, muy lejos: su próximo destino será el colegio de Rubiáns.

El gran día

Pero antes de que se vaya, las familias de Vilanova quisieron organizarle una despedida como él se merece, emotiva y por todo lo alto. El primer paso fue poner unos carteles para avisar, con un gran resultado: a la media hora, treinta familias habían confirmado ya su asistencia, y el párroco Manuel Castroagudín había ofrecido su colaboración. Así que se pusieron manos a la obra para poner todo en marcha. Hasta que llegó el gran día. Fue el viernes pasado, en la nave municipal de Tremoedo. Una gran cantidad de vecinos del entorno acudieron a la cita a las diez de la noche, incluso sus primeros alumnos, que tienen ya veinte años y están en la Universidad. Y es que el tiempo pasa que es una barbaridad.

Una gran sorpresa

Para Santiago fue una gran sorpresa, porque le habían dicho que había una fiesta de despedida, pero con los niños de este último año. Lo esperaron dentro de la nave, con todo cerrado para que no viese nada, y en cuanto entró le hicieron un pasillo y lo recibieron con un aplauso. Detrás, los niños con las pancartas y una chiquilla que le dirigió unas palabras. Hubo respuesta del profe, por supuesto, y también recibió su regalo, un marco grande con las fotos de todos los cursos que pasaron por sus manos. Y, como en toda buena fiesta, hubo buena comida y música. Hasta sus dos sobrinas le cantaron una canción al final.

El futuro

Tanta sorpresa logró emocionar a Santiago, a quien pronto veremos en otro cole poniendo en marcha alguna idea interesante. Nos vemos en Rubiáns.