Una mujer aprovechó que besaba a su novio preso para darle droga
11 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Un beso con trampa puede dejar a las puertas de prisión a una mujer que ayer fue juzgada en Lugo. La imputada besó a su novio preso cuando fue llevado por la policía a las dependencias judiciales para prestar ninguna declaración. Dicha actitud no hubiera tenido consecuencias penales porque los sentimientos afectivos no están contemplados como delito o falta, lo que ocurre es que la imputada aprovechó la situación para pasarle una porción de hachís.
Asegura el fiscal que la mujer se sentó al lado de su pareja y, después del beso, le dio con la mano izquierda le pasó algo más de cinco gramos de resina de cannabis. El receptor, supuestamente trató de ocultarla en sus pantalones para que los policías que le custodiaban no se enteraran, pero la operación tuvo un final poco afortunado para los protagonistas de la historia.
El policía separó a los novios y en ese momento él tiró la sustancia al suelo. Supuestamente comenzó a gritar y pegó al agente causándole lesiones en la mano y en el antebrazo izquierdo, consistentes en una contusión en la muñeca, en el antebrazo derecho y erosión en dorso de la mano derecha, que requirieron para su sanidad una primera asistencia facultativa y de las cuales tardó en curar tres días.
La sustancia entregada tras el beso fue valorada en 23,94 euros. El fiscal calificó los hechos como un delito de atentado y de una falta de lesiones, que imputa al varón, para el que pidió una pena de dos años de cárcel y una multa de dos meses de multa con una cuota diaria de 6 euros. Para su novia, la pena solicitada es de dos años de prisión. Como no le constan antecedentes penales, puede librarse de ir a prisión en el caso de ser declarada culpable y de que la jueza estime que esa debe ser la pena que le corresponde en el caso de que estime probados los hechos.