09 may 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
Que a José Luis Baltar le organicen un homenaje no sorprende por el tirón popular que tenía. Lo que sería recomendable es que esos fastos no tuvieran un cariz empresarial o político. Nada que objetar a que un grupo de ciudadanos le reconozcan los supuestos méritos alcanzados a lo largo de su extenso mandato. Más sorprende ver a colectivos empresariales haciendo la ola al barón popular, cuya gestión ha traspasado las fronteras ourensanas por un modo de hacer política cuanto menos cuestionable. ¿Están realmente seguros de que todos sus asociados apoyan los métodos baltarianos?