Catorce incendios en un año en el centro, Ferrol Vello y Canido

f. Fernández FERROL

FIRMAS

ANGEL MANSO

En el último mes ardieron cuatro viviendas deshabitadas en el puerto

08 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Ocho en los últimos seis meses y catorce desde abril del año pasado. Son los incendios que han asolado viviendas situadas en el centro, Canido y, sobre todo, Ferrol Vello. En este último barrio se registraron siete fuegos, cuatro de ellos en un intervalo corto de tiempo, entre el 5 de abril y el 6 de mayo, y en casas ruinosas. ¿Casualidad? Definitivamente no, aunque ni Policía Local ni el cuerpo de Bomberos son contundentes a la hora de explicar qué está ocurriendo. El jefe de los agentes municipales, José Manuel Pérez Díaz, confiesa cierta preocupación por esos «pequeños» fuegos en Ferrol Vello, pero aclara que la Policía Local no investiga incendios. El responsable de los bomberos, Guillermo Lorenzo, constata que se está produciendo un fenómeno «raro» y habla de «algún gracioso» que se dedica a encender la llama en casas abandonadas. Los bomberos tampoco investigan incendios. Lo hace la policía nacional.

Otras fuentes de los bomberos arrojan algo más de luz sobre lo que está pasando. «Un edificio abandonado no arde por que sí, la posibilidad de que sea un hecho fortuito es mínima», aclaran estas fuentes, quienes apuntan, además, que es «dudoso» que sean indigentes los que hacen hogueras dentro de las viviendas y causen un incendio sin querer. Su sospecha es que detrás de los pequeños sucesos existen intereses urbanísticos para que los inmuebles se desplomen definitivamente.

Maite Fernández, presidenta de la asociación de vecinos de Ferrol Vello, tiene claro que los incendios son «intencionados». Cree que son las mismas personas las que están haciendo «la ruta», aunque no acierta a adivinar el porqué de esas fechorías. En todo caso, Fernández está preocupada por los acontecimientos y asegura que «la gente va a coger miedo». De momento, la directiva de la asociación tiene previsto abordar hoy el problema de los incendios y mañana se lo trasladarán al edil de Urbanismo, Guillermo Evia.

Ahora parece haberle tocado a Ferrol Vello, pero la sucesión de pequeños incendios se registró antes en otros barrios, como Canido. Concretamente, en la calle Insua. «Echamos un año yendo continuamente a un edificio y al final lo demolieron», recuerdan fuentes de los bomberos.

La racha de pequeños incendios en casas abandonadas continuó ayer, cuando ardieron unos papeles amontonados en un piso deshabitado de la calle Iglesia, enfrente a la concatedral. Acudieron bomberos y policías, que minutos después tuvieron que salir disparados hacia la avenida de Esteiro. Una vecina avisó de que había mucho humo en la escalera y los residentes fueron desalojados. Finalmente fue una falsa alarma, pues los bomberos, tras comprobar piso a piso, no hallaron fuego. La alarma movilizó a cuatro agentes locales y cinco bomberos e incluso se cortó un carril de la avenida para aparcar los vehículos de emergencia. foto ángel manso