La mejor triplista que, probablemente, haya pisado alguna vez una pista de baloncesto de la comarca era de Cambados. Margot Lema se llama y, aunque acabó siendo una pieza clave en los primeros escarceos del Cortegada en la máxima categoría, dio sus primeros botes en aquella pista al aire libre, con otros nombres destacados como la ahora esgrimista Araceli Dobarro o la ahora periodista Bea Costa. Fue el germen del Xuven que, a pesar de que después se despistó ligeramente en una de sus ramas, comenzó a caminar con chicos y chicas de la mano.
A recuperar el baloncesto femenino se han vuelto a ocupar desde hace unos años en Cambados. Es una labor lenta -el club todavía no es capaz de contar con un equipo en la categoría júnior- pero que parece ir por buen camino. Al menos a raíz de lo que está sucediendo con el conjunto alevín femenino, que está protagonizando una temporada espectacular. A pesar de que alrededor del cincuenta por ciento del plantel son prácticamente neófitas consiguieron llegar a la final a cuatro de Pontevedra, donde solo un error administrativo las privó de llegar al partido decisivo.