La velocidad de Benja deslumbra en la Tercera División
14 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Al finalizar el segundo año como juvenil en el Val Miñor -él todavía lo cita como el Ureca-, su equipo de toda la vida, el Celta pretendió su fichaje. Los técnicos del conjunto celeste quedaron sorprendidos por la velocidad con la que conducía el balón, por la facilidad con la que quebraba a los defensas. Sin embargo, para Benjamín Gómez Figueiró, Benja, (Nigrán, 1991) todavía era demasiado pronto. Quería disfrutar del fútbol rodeado de amigos durante una temporada más. Tras esa última campaña aterrizó en A Madroa, donde engrosó la plantilla del filial en Segunda División B. Apenas dispuso de minutos a las órdenes de Milo Abelleira, por lo que el verano pasado decidió salir cedido al Rápido de Bouzas. En el histórico club vigués despunta ahora como el jugador más desequilibrante de Tercera. Lleva 13 goles y su peso en la categoría no ha parado de crecer.
«Es rapidísimo y el mejor encarando a los defensas», explica Abelleira, quien fue su entrenador en el Celta B. «Además encuentra con facilidad las posiciones para el disparo lo que le ha llevado a marcar diferencias y a figurar entre los máximos goleadores de esta temporada», subraya el hoy técnico del Pontevedra. Solo le pone un pero a este «atacante sacrificado». El mismo que le llevó a privarle de oportunidades con la camiseta celeste. «Creo -apunta- que le faltaba algo de confianza en sí mismo y eso se le notaba demasiado». El futbolista coincide con esta apreciación. «Quizás el salto me llegó demasiado pronto, no estaba preparado... Pero aprendí mucho... Son fases por las que un deportista debe atravesar», reflexiona con la voz algo encogida.
El aliento de Juan Carlos Andrés, el entrenador del Rápido de Bouzas, ha permitido que emergiese su talento. «Aprovecha su velocidad para realizar desmarques de ruptura y en cuanto tiene ocasión arma el tiro, finaliza la jugada», comenta el técnico, quien, de todos modos, tal vez lo que más aprecia es «su capacidad de sacrificio, de trabajo constante para todos sus compañeros».
Con tan solo 20 años, el margen de mejora de este menudo jugador (mide 1,67 metros y pesa 61 kilos) parece amplio, aunque de momento ya ha logrado hacerse un hueco entre los nombres importantes de la Tercera División. «Desborda con una facilidad increíble», comenta el director deportivo del Racing Vilalbés, Paco Corredoira. «Es una bala cuando arranca con el balón», sentencia.