El jugador número 12 de la plantilla vuelve a ser decisivo
04 mar 2012 . Actualizado a las 19:02 h.Minuto 91, una contra a favor del Celta y Joan Tomás en la línea de fondo. Lo normal sería que cualquier futbolista probase fortuna disparando a puerta, pero el catalán se dio la vuelta, vio a Toni -clave en el final del partido-, el coruñés aguantó para Orellana y el chileno, que ayer dio las dos asistencias de gol, volvió a devolver el esférico a Joan Tomás, que marcó casi sin ángulo.
El Celta le devolvió de este modo la moneda de la temporada pasada al conjunto pucelano. Un año atrás fueron los locales quienes le dieron la vuelta al marcador en el tiempo de prolongación. Y el partido pintó de inicio muy parecido, con el Valladolid golpeando primero, con el Celta empatando y con los dos laterales con tarjeta.
Pero en esta ocasión ni Hugo Mallo ni Roberto Lago se fueron a la calle. Tampoco llegó el segundo del Valladolid.
Apareció Joan Tomás, el jugador que más veces ha entrado en el campo desde el banquillo en toda la Segunda División (en 20 ocasiones). El catalán ha marcado de un modo consecutivo en los dos últimos partidos para remontar un resultado adverso y lleva cuatro dianas. Porque ya el domingo pasado había hecho el 3-2 al Almería.
En Pucela se convirtió en el principal protagonista en un partido en donde no estaba aportando demasiado, pero su tanto vale para romper un muro histórico, porque hacía 77 años que no ganaba el Celta en Segunda División en cancha pucelana. Y sirve también para firmar el triunfo número 1.000 de los celestes en Liga. Aunque no le servirá para ser titular. Es el revulsivo con mayúsculas.