El centro destacado por la OMS fue inaugurado en marzo del 2001
04 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Consellería de Sanidade parece haberle cogido el gusto a renunciar a instalaciones en Ferrol que, al menos en apariencia, están por encima de los estándares. En el 2010 clausuró la cuarta planta del hospital Novoa Santos, que había sido reformada solo cinco años antes para albergar una nueva unidad de Cuidados Paliativos. Ese servicio fue trasladado al Hospital Naval y las flamantes instalaciones del Novoa, que costaron 300.000 euros, siguen cerradas y sin uso alguno a la vista.
El nuevo consultorio de A Graña le ha durado un poco más a la ahorradora dirección del Sergas. El centro actual fue inaugurado hace once años, el 5 de marzo del 2001. Las instalaciones, ubicadas en una antigua casa señorial, están en perfecto estado, pero la Xunta les puso el candado el pasado día 1. El edificio es una cesión del Ayuntamiento, que paga luz, agua y limpieza, pero aún así Sanidade ha decidido dejar de atender en él y pasar a sus pacientes, muchos de ellos de edad avanzada, al centro de salud de Serantes.
La decisión ha provocado una airada respuesta vecinal. El nuevo consultorio era una de las últimas inversiones importantes que se hicieron en la real villa, y su cierre ha sido visto casi como un agravio por los vecinos.
Muchos residentes aún recuerdan que en el antiguo consultorio hubo cortes de luz hasta bien entrada la década de los 90. Tantas y tan largas eran las interrupciones del suministro que a veces «había que pasar consulta con velas», recuerda el doctor Carlos Piñeiro, que estuvo al frente del centro durante años.
Destacado por la OMS
Pero el consultorio tiene una historia desconocida para la mayoría de Ferrol. Fue pionero a la hora de poner en marcha actividades comunitarias y su labor fue reconocida por la Asociación Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La semFYC le concedió en el año 2000 una mención especial por su proyecto Peckham II, llamado así como referencia a un influyente experimento en medicina comunitaria desarrollado en esa localidad británica. Peckham II pretendía «prevenir el deterioro físico y psíquico» de los mayores del área, que suponían más del 25% de la población y hoy pasan del 30%, mediante actividad física, procesos de socialización y participación... Cuando comenzó la iniciativa, 106,2 de cada mil vecinos de la zona eran enfermos crónicos, 67,5 de cada mil sufrían una invalidez física y 27,7 una sensorial. La tasa de analfabetismo llegaba al 29,3 por mil.
El proyecto «trataba de lograr un envejecimiento activo, y los vecinos, unas 350 personas de Brión, A Graña, San Felipe, San Cristóbal... se implicaron y lo lograron, todo lo consiguieron ellos», recuerda Piñeiro.
Presentación en Atenas
El proyecto, para el que se reformó el consultorio expresamente con fondos europeos, fue seleccionado por la OMS dentro de su programa internacional de ciudades saludables. Piñeiro fue invitado por la organización a presentarlo en unas conferencias sobre la materia que se celebraron en Atenas en 1998. La experiencia de A Graña también ha sido incluida por la organización en un manual de recursos para tratar a personas mayores.
Piñeiro y otro de los organizadores de la iniciativa, José Antonio Sordo, que escribió su tesis doctoral en parte sobre sus experiencias en A Graña, prevén presentar un libro titulado Corazones activos a finales del próximo mes de marzo. La obra también está relacionada con el proyecto desarrollado en el consultorio, y trata concretamente la influencia que tiene la actividad física en la salud del corazón.
El centro quizá desaparezca, pero algo quedará de él.