Especie en extinción

FIRMAS

El Baskonia acaba de cortar a Walsh y a Golubovic. Lleva tiempo buscando en el mercado un cinco con poste bajo, un interior que juegue de espaldas al aro. Puede pescar en cualquier caladero, también en el americano. Y no acaba de encontrarlo, porque esa es una especie en extinción. Desde que Splitter se fue a la NBA los vitorianos tienen un vacío que no han conseguido cubrir.

El Obradoiro busca una pieza de similares características, pero dispone de menos dinero. Y por eso en su momento puso sobre la mesa el nombre de Darius Songaila, que no es un jugador que tenga su hábitat natural a la vera del aro pero sí es un pívot con presencia física y con una hoja de servicios en la que brillan expedientes de alto rango, con su selección y en la NBA.

Ahora, sin tantas apreturas después de encadenar dos victorias, se puede ampliar la búsqueda y, eventualmente, negociar en una situación más ventajosa. Eso es lo que ha ganado el club, tiempo y tranquilidad. Pero no es lo mismo estar pendiente del mercado por si aparece una oportunidad irrechazable que salir de compras casi obligado a no volver con las manos vacías. En cualquier caso, la clave siempre está en acertar, y no hay fórmulas infalibles.