El cambio popular, en dos saludos

G. B enviado especial / sevilla

FIRMAS

Han pasado solo cuatro años, pero las tornas han cambiado. En el congreso de Valencia, en el 2008, Aznar subió al estrado, saludó con un beso a Esperanza Aguirre, abrazó a Acebes y dedicó un gélido apretón de manos, sin mirarle, a un Rajoy entonces en apuros. Luego, dijo que le apoyaba solo «por responsabilidad». Ayer, fue un Rajoy triunfal y aclamado como líder indiscutido quien hizo una entrada teatral mientras Aznar le esperaba en su sitio. Y Rajoy le saludó cordial. Sin rencor. Del apoyo responsable valenciano, Aznar pasó ayer en Sevilla a un expresivo «enhorabuena Mariano, felicidades presidente».