A nadie le pasa desapercibida la pérdida de poder adquisitivo

s. Serantes VIVEIRO / LA VOZ

FIRMAS

Políticos, sindicalistas y empresarios constatan que se consume menos

12 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde hace meses, la crisis económica y sus consecuencias son uno de los temas de conversación más recurrentes. La estadística que revela la pérdida de ingresos en los hogares mariñanos confirma una impresión generalizada. A nadie le pasa desapercibida la pérdida de poder adquisitivo, que se traduce en una caída del consumo. Empresarios, sindicalistas y políticos coinciden con la inmensa mayoría de ciudadanos: las familias tienen menos dinero por el elevado desempleo y por la precarización de los salarios, y quienes tienen recursos contienen el gasto, por temor al futuro.

Jorge Pernas, presidente del Centro Comercial Casco Histórico de Viveiro, y Francisco Iriarte, presidente del Centro Comercial Aberto de Ribadeo-Acisa, constatan que se «compra bastante menos», que los clientes «esperan máis as rebaixas» y que «non hai movemento». Covadonga Viamonte, de CC.OO., José Luis Combarro, de UGT, y Dores Fernández, de CIG, corroboran que el desempleo, unido a la reducción o congelación de los sueldos, frenan el consumo: «Tenemos un paro muy alto, los sueldos son cada día más pequeños, no se sale como antes y el que tiene algo, procura ahorrar, por si vienen mal dadas», dice Combarro. Los diputados autonómicos José Manuel Balseiro (PP), Ismael Rego (PSOE) y Manuel Parga (BNG) atribuyen la pérdida de ingresos al desempleo, que para Parga «é brutal», lo que se traduce en que «non hai capacidade de consumo», apostilla Rego.