«Temos que durmir moito para poder recuperar»

La Voz

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El deportista compostelano tiene muy claros cuáles van a ser sus objetivos para el 2012. Quiere hacer «un bo comezo» de año para acercarse a las dos grandes metas: clasificarse para el Campeonato de Europa de Israel y para la Copa del Mundo.

La jornada laboral de Ruanova es muy completa. Un día en Stellenbosch pasa por levantarse a las seis de la mañana para ya salir en bicicleta a las siete y evitar las horas de más tráfico y de fuerte calor. Trabaja con el ciclismo entre dos y tres horas (entre 60 y 90 kilómetros) para luego hacer un segundo desayuno.

Tras el merecido, pero corto descanso, vuelta a empezar. A las doce y media del mediodía se dirige a la piscina para nadar entre cinco y seis kilómetros (entre hora y media y dos horas).

Después de la comida, «a obrigada» pequeña siesta antes de ponerse el mono de trabajo para la última sesión del día. Pantalón corto y tenis para hacer entre hora y hora y media a pie (doce o dieciocho kilómetros). Pero el día no se acaba aquí. Antes de la cena, algo de gimnasio y estiramientos para «ter ao corpo listo para o día seguinte» y completar una jornada de entre cuatro y seis horas diarias. «Hai que durmir moito para poder recuperar», explica el atleta santiagués.

En cuanto a la alimentación, Antón Ruanova cuenta que es «como para que alguén se pense dúas veces se acollerme na súa casa, pois comemos unhas cinco ou seis veces ao día». Señala que no sigue una dieta estricta: «Simplemente como sano, variado e moita cantidade, pois con tantas horas de traballo hai que repoñer ben os depósitos», revela el triatleta.