Un lucense entre mariachis

m. pichel / m. álvarez LUGO / LA VOZ

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Javier López desarrolla su carrera como técnico en México Distrito Federal

03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Javier López, entrenador lucense de fútbol, hizo las maletas en diciembre del 2007. Puso rumbo a México, país de origen de su esposa, y se estableció en la capital. Enseguida encontró una vía profesional en el balompié. Comenzó a trabajar en las escuelas que el Real Madrid y el Grupo Pegaso poseían en el país centroamericano. Desde hace ocho meses, es el técnico del Atlante, un conjunto de Tercera División.

Pese a que México es un país en el que no existe la barrera idiomática con respecto a España, Javier López reconoce que el proceso de adaptación fue complicado: «Pasé de una ciudad de 80.000 habitantes a otra de 25 millones. Esto me obligó a llevar un ritmo de vida muy acelerado. Pero en el ámbito laboral, el trabajo se lleva con mucha calma. Se deja todo para el ultimo momento, lo que al principio me estresaba bastante».

Una vez aclimatado a México, Javier López pudo desarrollar su labor en el fútbol con tranquilidad. Ahora, sigue desde la distancia lo que sucede en su país natal y, además, conoce al dedillo la diferencia de estilos que existen entre los dos estados: «El jugador español tiene más talla, peso, y posee una mayor capacidad de análisis táctico. El mexicano es ágil, dinámico y de excelente técnica individual». «En España, el juego es de más presión, intensidad y velocidad en el juego colectivo», añade el preparador lucense.

Después de realizar su primera toma de contacto con el fútbol mexicano en las escuelas del Real Madrid, hace ocho meses fue contratado por el Atlante. En el club, cuyo primer equipo compite en Tercera División, ejerce funciones de lo más variadas. «Selecciono al personal deportivo, médico y psicológico; diseño la metodología de entrenamiento específica de cada categoría, selecciono jugadores, soy el entrenador del equipo profesional, coordino la participación de nuestros cuarenta conjuntos en torneos y soy el responsable de la clínica de verano», explica el técnico.

Ritmo diferente

Las diferencias en las costumbres entre España y México captaron la atención de Javier López nada más arribar a su país de acogida. «Los horarios me llamaban muchísimo la atención. Aquí, muchos equipos entrenan desde las seis de la mañana esto, algo impensable en España. Se debe a que existen pocas instalaciones deportivas en relación con el número de habitantes de la ciudad», afirma.

Durante los últimos años, México ha proyectado una imagen de lugar peligroso de puertas hacia afuera. En este sentido, el entrenador lucense confiesa que «es mejor no entrar en ciertas zonas para ahorrarse problemas. Pero las matanzas se producen en otras ciudades más pequeñas y están siempre vinculadas a la guerra entre narcos».

Regreso aplazado

Cuatro años después de asentarse en México Distrito Federal, Javier López no se marca un plazo para regresar a Galicia: «Echo de menos a la familia, pero creo que esta experiencia me está enriqueciendo tanto en el plano profesional como el personal».

Además, la crisis económica que atraviesa España tampoco le invita a sacar conclusiones optimistas: «Claro que me gustaría regresar, pero espero que la situación se resuelva, por el bien de todos. Porque todo está complicado en el ámbito laboral».

Mientras tanto, el entrenador lucense seguirá inculcando sus conocimientos a las promesas mexicanas y conviviendo en un país vinculado habitualmente a los tacos, las fajitas y los mariachis. «Claro que echo de menos la comida gallega, pero la de aquí es muy buena, ¿eh? Y picante...», apostilla.

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