Veinte de los 29 puntos del Dorneda han caído en la saca del debutante en sus partidos como local, al amparo de las reducidas dimensiones del Eugenio Pardo Conchado, familiarmente conocido como O Condús, por su emplazamiento.
En el club le apuntan unas medidas de 91 metros de largo por 47 de ancho, pero hay quien defiende que incluso es más pequeño. El Pontevedra ya se llevó un chasco en la jornada inaugural y uno de los entrenadores más veteranos de la categoría, el ex deportivista Brizzola, ha logrado forjar una escuadra competitiva que saca partido de su campo.
Pese a tratarse de un novato en la categoría, jugadores como el meta Manu, Adrián Bouza, Élmer, Dani Gómez, Juan, David Vidal o Chequi ya disponen de notable experiencia en Tercera, sin olvidar la buena dosis de juventud que llega de hombres que pasaron recientemente por la cantera del Deportivo, como los ourensanos Martín y Quique, Cristian Paz o sus últimas incorporaciones, el retornado Jacobo y el albanés Geri Malaj.
En el Dorneda apenas tres jugadores superan la treintena y, aunque las plazas de la permanencia se han encarecido por los problemas del Montañeros e incluso del Celta B, los de Brizzola disponen de un colchón de tranquilidad y de una dinámica de conjunto serio que maximiza sus cualidades y sus goles, porque a todo plantel modesto le cuesta marcar. En casa incrementa su potencial realizador, 15 dianas, por 6 en sus salidas. Esta última cifra es la que totaliza su ariete Chequi, el máximo artillero del Dorneda.