Un análisis que se llevó a cabo por mandato judicial

La Voz

FIRMAS

Fernando Serrulla analizó los esqueletos de Arcoia hace dos años, a raíz de una orden emitida por el juzgado de Monforte después de que unos espeleólogos encontraran casualmente estos restos. El estudio indicó que los huesos pertenecían a dos individuos. Además del ya mencionado de entre 10 y 14 años, se pudo identificar a otro varón de entre 25 y 30 años.

Con respecto al más joven, el especialista señala que no fue fácil determinar su sexo. «Cuando se trata de los huesos de una persona de menos de entre 18 y 20 años, muchas veces resulta imposible saber si el fallecido era hombre o mujer, pero en este caso el análisis pudo determinar con exactitud que se trataba de un varón», comenta.

Lo que no se sabe es si había parentesco biológico entre estos dos individuos, ya que el análisis del ADN solo se le practicó al más joven. «Estas pruebas son bastante caras y no se consideró necesario analizar los restos de los dos hombres una vez que se comprobó que su muerte no era un caso reciente», dice Serrulla a este respecto. Para llevar a cabo ese análisis tendría que hacerse con financiación privada, porque la investigación judicial ya se dio por cerrada y no requirió más pruebas que las que ya se efectuaron.