El Concello baraja trasladar a las instalaciones sanitarias las dependencias de los servicios sociales
22 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.Con las obras del nuevo centro de salud de Narón ya avanzadas, queda por despejar el futuro de las actuales dependencias médicas, que pasarán a manos del Concello. Todo apunta a que el equipamiento, situado en la calle 25 de xullo, será aprovechado al máximo para descongestionar la actual casa consistorial.
Durante años se anotó como probable destino para el edificio, que dispone de cerca 2.500 metros cuadrados, repartidos entre planta la baja y los tres pisos, su transformación en una suerte de casa de asociaciones. De este modo, el céntrico inmueble permitiría dar respuesta a la permanente demanda de espacios en condiciones por parte de algunas de las entidades socioculturales que trabajan en el municipio. Aunque ahora, semeja que los tiros van por otro lado.
La alcaldesa Marián Ferreiro anota que el edificio podría convertirse en la sede de los servicios sociales de la ciudad. El emplazamiento del actual centro de salud, justo al lado del consistorio, lo presentaría como una alternativa idónea para acabar con las estrecheces que sufre el Servicio Sociocomunitario de Narón.
El departamento destaca por la cantidad de asuntos que promueve y tramita, siendo muchas las gestiones que requieren de atención presencial e individualizada de los vecinos. En este contexto, la primera planta del consistorio se estaría quedando pequeña.
Añaden desde el Ayuntamiento que en el inmueble se podría buscar acomodo además a «entidades del área sanitaria».
El edificio sanitario se entregará al Concello, tras la recepción y puesta en marcha del nuevo centro de salud, «libre de cargas e gravames e en debidas condicións de mantemento». Y la previsión de entrada en servicio se produciría en el otoño del 2020.
Anterior al bum
Así las cosas, queda tiempo más que suficiente para afinar los usos definitivos del edificio de O Alto, construido en 1995, antes del bum de la ciudad, y cuyas dependencias se quedaron obsoletas para su actual uso sanitario.
La segunda vida de este edificio fue pieza clave en el acuerdo entre Sergas y Concello para dotar al municipio de un centro acorde a los tiempos. Narón que pagó 1.460.353 euros para quedarse con el inmueble. Y el convenio contempla que «tamén se poderá facer efectiva a cesión do mobiliario de oficina que non sexa obxecto de traslado».