El Concello homenajea el próximo miércoles, en el marco de la celebración del Día internacional de la mujer, a las primeras concejalas de la democracia
04 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El destino las unió hace ahora 39 años, y desde entonces, no han perdido el contacto. De hecho, siguen quedando de cuando en vez para tomar un café y dar un repaso a sus vidas. Sari Alabau, Mercedes Piñeiro y Mª Carmen Fernández, que se recupera en casa de un problema de salud, fueron las primeras concejalas de Narón en la etapa democrática. Las tres acaban de ser nombradas, por unanimidad, «Mulleres do Ano 2018».
«La nuestra fue, sin lugar a dudas, la corporación municipalde la ilusión»
En una época en las que no se hablaba de potenciar la presencia femenina en la política y debates como el de las listas paritarias eran ciencia ficción, ellas dieron un paso adelante y optaron a convertirse en representantes de los naroneses. Fueron la avanzadilla de muchas otras vecinas, en una localidad que hace menos de medio año estrenó alcaldesa... Aunque realmente la primera regidora «accidental» fue la valenciana Alabau Albors.
Los primeros compases
«No teníamos ni idea de cómo funcionaba un Ayuntamiento y fueron años de mucho aprendizaje», señala Fernández Merlán, que fue la única representante femenina que la extinta UCD tenía en la comarca tras las elecciones municipales de 1979. «Me presenté porque mi grupo de amigos me lo propuso, y nunca me arrepentí», relata.
Distinto fue el caso de Alabau, ligada al PCE desde los tiempos de la clandestinidad. Ella llevaba desde las primeras elecciones generales celebradas un par de años antes formándose en administración local. «Cheguei con coñecemento de causa», asegura.
Tanto Piñeiro Cabalo como Alabau sostienen que aquel primer gobierno, del que ambas formaban parte, consiguió avances en temas importantes. A la primera, integrante de la Agrupación independiente de Narón, el grupo fuerte del equipo liderado por Antón Martínez Aneiros, le tocó bregar con médicos y maestros... «Las expectativas depositadas en nosotros eran altísimas y por encima había una gente muy inmovilista». Pese a todo, comparte, la afirmación de su compañera, responsable de servicios de aquel ejecutivo, «sentáronse as bases para moitos proxectos do futuro Narón».
Las dificultades
Casual o no, las tres eligen la misma palabra para definir aquel momento vital y político: ilusión. «Nunca en la vida nos sentimos discriminadas. Nunca hubo un mal gesto» subraya Mercedes Piñeiro. Y hablan de dificultades que, a pesar de las décadas pasadas y de la mayor presencia de la mujer en las instituciones, siguen estando muy presente. Fundamentalmente, el problema de conciliar vida laboral, familiar y profesional.
La experiencia cogió a Alabau separada y con una niña de apenas cinco años, que acudía con ella al Ayuntamiento de Xuvia y que, en más de una ocasión, dormía en los sillones del salón de plenos. Recuerda además que tenía que aprovechar los sábados para recorrer palmo a palmo las parroquias. Por su parte, Fernández Merlán reconoce que esa dificultad de conciliar fue la que la llevó a centrarse en su trabajo de maestra y abandonar el Ayuntamiento tras ese primer mandato.
La situación actual
Las tres valoran el avance de la mujer en la vida política local- hoy representan el 47 % del pleno- y consideran positivo que una mujer lidere el Ayuntamiento, si bien apuntan que la prueba de fuego para Marián Ferreiro llegará en 2019, cuando encabece la lista electoral.
«En aquel mandato se sentaron las bases para muchos de los proyectosdel futuro Narón»
No son tan recordadas como Martínez Aneiros, Gato o Blanco pero, al igual que ellos, las tres pusieron su grano de arena en la construcción del actual Narón formando parte de la que definen como «la corporación municipal que mejor se llevó de toda la democracia».
El Concello de Narón les rendirá tributo en un acto público el miércoles 7 de marzo, a partir de las 12.30 horas, en la Casa Consistorial.