«Cuando lo vi ya estaba morado, casi negro»

Carla Elías Martínez
carla elías FERROL / LA VOZ

NARÓN

JOSE PARDO

El barrio de A Solaina, en Narón, amaneció consternado por la muerte de Manolo, que se atragantó comiendo una filloa. Habla el dueño del bar donde ocurrió

02 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La mayoría de los viandantes que paseaban ayer por la avenida Santa Icía de Narón se paraban a la puerta del bar Bonxú ante las verjas cerradas. «Por duelo y respeto a nuestro amigo Manolo, este bar permanecerá hoy cerrado. Nuestro más sentido pésame a familiares y amigos. Nunca te olvidaremos», dice un cartel colocado por los dueños en señal de duelo. La noche del martes vivieron un trágico suceso en el que acabó pereciendo un conocido vecino del barrio.

Manuel Blanco Merlán, de 63 años, había sido vendedor de cupones en Xuvia y O Ponto, llevaba unos tres jubilado y era cliente habitual de este establecimiento. «Estaba en la barra tomando una consumición, una filloa, cuando fue al servicio y parece ser que con síntomas de estar atragantándose», recuerda Emilio Fraga, marido de la dueña del bar. Otro cliente lo avisó de lo que estaba ocurriendo, ya que Manolo tardaba en salir del baño, por lo que Emilio se acercó al servicio, abrió la puerta y lo vio inconsciente. «Me lo encontré arrodillado en el baño y ya estaba morado, casi negro», lamenta. Con la ayuda de otro cliente lo sacaron del baño y llamaron al 112 para alertar de lo ocurrido. «Fuimos siguiendo las indicaciones que nos iba dando el 061», indica, desobstruyéndole restos de la garganta y poniéndolo de lado para intentar facilitar la respiración. A los pocos minutos, señala, llegó la ambulancia pero, a pesar de que estuvieron intentando reanimarlo, ya nada se pudo hacer por su vida. También se desplazaron hasta el lugar una patrulla de la Policía Local y otra de la Policía Nacional. «Es una situación atípica y muy dura, cosas de la vida», lamenta Fraga.

La historia era ayer comentada en bares y tiendas del barrio. «Yo no recuerdo que hubiese pasado algo así por esta zona», comentaba una camarera de un bar de las inmediaciones. Se enteraron de lo ocurrido en el momento en la farmacia. «Nos vinieron a avisar de que estaba cianótico, pero en ese momento ya llegó la ambulancia», explicaron. Al conocer el suceso muchos vecinos recordaban ayer anécdotas vividas con él. Desde la delegación gallega de la ONCE trasladan el pésame a los allegados de Manuel Blanco.