Ciudadanos de a pie juzgarán los homicidios cometidos en Cedeira, O Couto y el del cumpleaños de Serantes
29 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Un jurado popular se encargará de emitir veredicto sobre tres casos de homicidio que están pendientes de juzgar en los partidos judiciales de Ferrol y Ortigueira. El más antiguo es el ocurrido en agosto del 2012 en Cedeira, cuyo sumario sufrió numerosos retrasos por la acumulación de trámites, si bien ahora está pendiente de señalamiento. El acusado es el empresario de la villa Maximino Caruncho, que se enfrenta a la petición de 20 años de prisión como presunto autor de un atropello intencionado, en el que falleció otro vecino de la localidad, Juan José García Cheda, con el que, según consta en las diligencias, tenía una enemistad manifiesta evidenciada por varios pleitos judiciales.
La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por la familia de la víctima, atribuyen al acusado un supuesto delito de asesinato y otro de obstrucción a la justicia.
La instrucción de este sumario, que corrió a cargo del Juzgado de Ortigueira, fue bastante compleja. Los hechos ocurrieron el día 10 de agosto del 2012 en la calle Mariñeiro de Cedeira. El vehículo que conducía el acusado impactó contra la víctima, que falleció en el acto.
Otro de los procedimientos penales que se resolverá a través de la Ley del Jurado es el del conocido como crimen de O Couto. Ocurrió el 29 de diciembre del 2015 en una vivienda de esta parroquia naronesa. Un hombre de 79 años, Juan Fraga Allegue, se encuentra en prisión provisional sin fianza por la muerte violenta de su esposa, Caridad Pérez Calderón, de la misma edad.
El cadáver de la mujer apareció tendido en el suelo al lado de la cama. Había sido degollada, tenía golpes en la cabeza y parte de la casa estaba revuelta, algo que los investigadores interpretan como una tentativa de simulación de robo. La detención del marido, que fue el que alertó del crimen, se produjo dos semanas después. Él niega los hechos y su hija le ha contratado un abogado para su defensa, mientras que el hijo ejerce la acusación particular.
El tercer y más reciente caso es el referido a la muerte de Jesús Rivero Conchado, vecino de Palavea, en A Coruña, que murió el pasado día 12 de marzo, horas después de recibir una puñalada a la altura del corazón en el transcurso de la fiesta de cumpleaños de un niño que se celebró en un restaurante de Serantes, en Ferrol. Dos días después, se entregó a la Policía Nacional Manuel Salazar Camacho, de 73 años, patriarca de Los Morachos, una familia también de etnia gitana que reside en Narón. El septuagenario reconoció haber apuñalado a la víctima, pero dijo que fue en defensa propia. Ahora está en la prisión de A Lama.