Juan Romero culmina una de sus mejores carreras

ARES

José Pardo

Como en la competición deportiva, ha ido alcanzando nuevas metas

14 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace cerca de 50 años que el padre de Juan Romero se estableció en Ares con Motos Romero. Allí fue donde este joven emprendedor y también piloto en la categoría Supermotard fue forjando una pasión que le llevaría al mundo de la competición, en el que ha cosechado triunfos a nivel autonómico y nacional. Su pasión por las motos le llevó a seguir la estela de su padre abriendo un pequeño negocio en la carretera de Castilla de poco más de 150 metros cuadrados hace ahora 16 años. Como en las carreras, ha ido alcanzando nuevas metas, creciendo paulatinamente y este año ha logrado culminar con éxito un sueño. Juan se ha hecho con la nave que hasta hace poco ocupó otro de los clásicos del mundo de la moto, Eiranova, para trasladar allí Romero MotorBikes. Pero, cuando estaba a una semana de inaugurar las renovadas instalaciones, llegó el coronavirus y el estado de alarma para frenar en seco todos los trabajos con los que ultimaba la reforma de esa gran nave de 1.200 metros cuadrados ubicada en la avenida Nicasio Pérez del polígono de A Gándara. Allí , y aún a falta de los retoques al local, comercializa y ofrece servicio técnico a las marcas Kawasaki y Kymco. La intención de Juan es incorporar otras marcas como Piaggio y Vespa a su oferta y seguir en el mundo de la competición y también apoyando en el mundial de Superbikes a Borja Sánchez. Conocido como es entre los moteros de la comarca, que esta semana agradecían la reapertura de la tienda y el taller en las nuevas instalaciones, ahora, solo cabe desearle suerte en esta nueva andadura y que no surjan más contratiempos.

I. VALERIO

A la caza de terraza

El retorno de la hostelería va a diferentes ritmos y por zonas. En la calle María, solo La Bola de Oro ha reabierto con cuatro mesas en la calle, servicio a domicilio y también recogida en local, y por lo visto en los dos primeros días, parece que había ganas de volver a degustar las especialidades de la casa. Los churros, por supuesto, y el rico chocolate. Elia Alonso y su pareja atienden a la clientela y se preocupan de seguir todos los protocolos de seguridad limpiando las mesas tras cada servicio. En ese tramo de la calle María algunos se acercaban al establecimiento de reparación de calzado Miguel para hacer algún arreglo y esperaban en la terraza tomándose un café. La relojería Ferrer también permanecía abierta y con flujo de clientes para comprar detalles de regalo, o simplemente para poner la pila al reloj que se paró durante el confinamiento.

Enfocando la fase 2

Mientras unas terrazas abrieron este lunes, otras se preparan para abrir en la fase 2 de la desescalada. Es el caso de la cafetería Vintage, en la zona de Ultramar. José Luis Quintía, el propietario de esta popular cafetería ya ha adecuado el local para limitar aforo y también, ayer, con la ayuda de Iván Prado, retocaba y preparaba su terraza con la intención de que los clientes puedan disfrutarla en breve. José Luis, que ha estado muy activo en las redes sociales, contaba con reabrir con un acto multitudinario como el que tuvo lugar el día de la inauguración del local. Pero por aquello de que seguirá imperando el distanciamiento social tendrá que ser mucho menos festivo que en junio del 2017. Ánimo.