La semana Santa de Ferrol pertenece a nuestra esencia más profunda. En ella se entrelaza la tradición, la cultura, la comunidad, las costumbres, la identidad, la fe, la belleza… Es un crisol de diferentes tradiciones que se enriquecen mutuamente en la diversidad, haciéndose así más grande. Porque lo plural siempre vincula y engrandece. Aunque se celebran los templos, las calles del barrio de la Magdalena se convierten en un magnífico escenario para contemplar una historia de amor: la de Dios con la humanidad. Pero también los sentimientos de un pueblo que siente la cercanía de un Dios con su sufrimiento y limitación y que lo invocan como su Salvador. Cinco cofradías, con sus respectivos tercios formados por más de 5.000 cofrades, llenan durante siete días las rúas de la ciudad de provocaciones para los cinco sentidos: la música, el ritmo, la escenografía, el incienso, el silencio, los gestos, las flores, las imágenes… Y sexto sentido: el sentido de la mirada profunda que descubre y provoca lo que no se ve a simple vista, pero es fundamental, porque abrimos «lo esencial es imposible a los ojos». Acércate, déjate llenar y provocar, agradece y admira, ora y contempla el mensaje de buena noticia que se expone a tus ojos.