Buscar el alma

Nona I. Vilariño MI BITÁCORA

FERROL

01 jul 2024 . Actualizado a las 18:08 h.

Los días en gris me producen melancolía, peligroso espacio cubierto de niebla espesa, del que quiero huir. Pero la realidad se encarga de enviarme impulsos que alimentan la sensación de que no habrá luz capaz de disipar esa niebla. No me dejen. Les adelanto que el final de esta bitácora, que nace con aire de melancolía, será feliz. Porque la vida ofrece momentos y tiempos en los que la luz se apaga, pero también otros en los que ilumina horizontes de esperanza, si abrimos el alma para reconocerlos, porque son alimento que nos abraza a la vida. Difícil tarea en tiempos de peligrosa aceleración en la busca del placer inmediato, de una libertad usada como escudo que ampara el ejercicio pleno de derechos que tienen límites. Y cuando aparece la niebla nos refugiamos en la melancolía, antesala de la desconexión emocional con el mundo real y de la mutación en estatuas de sal, paralizadas en cuerpo y alma. Hace unos días este periódico anunció la presentación de un libro de R. Loureiro FERROL, unha viaxe pola alma da cidade. El título me atrapó. Porque ese viaje nos conduce a ir descubriendo lo que tantas veces vemos sin detenernos a mirarlo y poder rescatar así la belleza y la historia que vive ahí, oculta por el velo de la rutina. Ya he visto y leído, en parte, el libro, escrito también con maravillosas fotografías, y me pareció una artística miniatura, hecha de la fusión de sugerentes imágenes, emociones y espacios de belleza desconocida, con un lenguaje y una luz que la convierten en un jardín de delicias, que nos aleja de la melancolía, porque nos ayuda a rescatar el alma, que es donde nace y perdura la vida, no solo de la ciudad, también la nuestra.