La Semana Santa es también la fecha objetivo de conclusión para la obra de la reforma de la plaza del mercado, denominada oficialmente Rancho da Praça-Rendilheiras de Vila do Conde. Allí, avanzó la concejala de Urbanismo, Blanca García, el ascensor ya está colocado y se trabaja estos días en los cuadros eléctricos. «Contamos que para semana Santa esté todo listo», afirmó. De hecho, ese elevador, que salvará la diferencia de cota entre el nivel de la calle de la Iglesia, la plaza y el aparcamiento subterráneo, es el último de los elementos que llegó a la nueva plaza, y que en parte motivó el retraso que acumula el proyecto, que debería haber concluido en noviembre.
El parque infantil continúa cerrado a la espera de las certificaciones necesarias que permitan su uso. Y la edila ha aclarado que no habrá balaustrada de seguridad paralela a la avenida de Irmandiños. Defiende que no está prevista porque según el criterio de los técnicos, el parque está a la distancia reglamentaria y suficiente del borde de la plaza. Y que además, lo que sí habrá es un cierre vegetal, que se incluyó con el modificado.
Los proyectos del mercado, —que incluyó la demolición de la nave provisional—, y de la calle de la Iglesia se dan la mano en la parte inicial. Y la obra del mercado incluirá la modificación de la barandilla metálica que protege de la caída desde la que se divisa la nueva plaza y la alameda del Carbón.
Un herrero cortará las farolas
Aunque había dudas porque originalmente se cree que era verde, finalmente la balaustrada será pintada de blanco. Y de ella desaparecerán las farolas instaladas posteriormente sobre ella, cuyo pie, reveló la concejala, ni siquiera es de hierro, sino que es de hormigón pintado. Un herrero acudirá en los próximos días para cortarlas.
Por otra parte, el gobierno local preveía abrir durante la jornada de ayer el cruce de Iglesia con la calle San Diego, después de que tuviese que volver a ser cerrado para su reurbanización. El de Concepción Arenal seguirá cerrado durante varias jornadas más.