Pesadilla okupa en un edificio de la plaza de España de Ferrol: «Entra y sale gente sin parar»

beatriz antón FERROL / LA VOZ

FERROL

En la imagen de archivo, la farmacéutica Carolina Rubiero
En la imagen de archivo, la farmacéutica Carolina Rubiero CÉSAR TOIMIL

Los propietarios del inmueble colindante sufren, además, filtraciones y humedades por el deterioro en el número 16-17

09 jun 2023 . Actualizado a las 14:32 h.

El pasado mes de marzo, los responsables de los establecimientos situados a pocos metros del número 16-17 de la plaza de España de Ferrol, justo al lado del centro de salud Fontenla Maristany, alzaban la voz contra el abandono, la okupación y el «deplorable» estado de este inmueble, que hace ya unos seis años tuvo que ser apuntalado de forma subsidiaria por el Concello por razones de seguridad, ante la inoperancia de la propiedad. Más de dos meses después de aquella protesta, la situación sigue exactamente igual. «Esto es una pesadilla sin fin. Resulta agotador presentar reclamaciones y no obtener respuesta. Hay mucha suciedad y del edificio entra y sale gente sin parar. La okupación nos inquieta, y no solo por nosotros, sino también por la seguridad de las personas que pasan ahí la noche, porque está todo apuntalado y es un peligro», denuncia Carolina Rubiero, titular de la botica situada justo al lado.

A sus quejas se acaban de sumar también las de los propietarios del inmueble colindante, el 14-15, donde todos los pisos izquierda sufren humedades debido a las filtraciones provenientes del 16-17. «El edificio está muy mal, y cuando llueve, entra agua por la cubierta y la fachada y los seguros ya no nos cubren los daños porque dicen que es algo reiterativo y que se produce por falta de mantenimiento», se queja el portavoz de los propietarios del 14-15.

CESAR TOIMIL

El problema se remonta casi una década atrás, cuando el inmueble tuvo que ser desalojado por problemas estructurales. Después de que la propiedad, una sociedad limitada, acometiese algunas obras de emergencia, el Concello le ordenó que presentase un proyecto de rehabilitación o ruina, algo que nunca hizo. «Entonces le impusieron dos multas coercitivas, pero desde el 2015, que nosotros sepamos, el Concello no ha vuelto a mover ficha», denuncia el portavoz de los dueños del edificio afectado por las filtraciones.

Como el problema persistía y todo seguía igual, los propietarios del 14-15 presentaron en el 2021 una reclamación por la vía administrativa solicitando que el Concello actuase de forma subsidiaria y acometiese obras «para reparar la cubierta y garantizar la estanqueidad y seguridad del edificio». Pero no obtuvieron respuesta, y al agotarse esta vía, en octubre del 2022 iniciaron un contencioso-administrativo.

A la espera de que los tribunales actúen, la indignación y el cansancio crece entre los vecinos, que critican la «desidia» del Concello y denuncian una «falta de seguimiento» del caso por parte de los responsables de disciplina urbanística. Además, recuerdan que el Concello está pagando el alquiler de la estructura con la que se apuntaló el inmueble. «Con todo el dinero invertido hasta ahora en pagar eso ya se podría haber arreglado el edificio», advierte el portavoz del 14-15. La Voz consultó al Concello sobre este asunto sin obtener respuesta de momento.