Cuidar el viejo mar de la ría ferrolana es una obligación que nos incumbe a todos así como defender su riqueza y la industrialización, pero con asentamientos correctos. Pensemos que la ría no es solamente nuestra, sino de las generaciones venideras también. Desde hace años el científico y profesor de Zoología Marina, de la Universidad de Santiago, Victoriano Urgorri, —nacido en A Cabana—, viene pidiendo con documentación rigurosa y admirables páginas de realismo la purificación permanente de esas aguas ante los desmanes y peligros que corre esa obra maestra de la naturaleza, y cuidar sus caladeros donde se nutren muchos pescadores organizados en tres cofradías, otro activo importante, es que soporta los grandes navíos apremiados por razones de estado, barcos de crucero, veleros, cayucos, sin olvidar la riqueza submarina, origen y sustento de las especies que habitan en ese mar, como son la almeja, vieira y centolla, entre otras de lujoso paladar, para que sigan conviviendo en ese fondo espectacular, que cierran los dos castillos.
El amianto de ser calificado por la industria como el mineral más maravilloso a ser reconocido científicamente que sus partículas llegan a los pulmones y que es la primera causa de muerte entre los trabajadores que manipulan este material. Ahora un juzgado de Ferrol acaba de despejar la situación indemnizando a Rafael Pillado por tener un cáncer en sus órganos vitales, que ha cogido cuando trabajaba en el forrado de tuberías del taller de Monturas en Bazán. Este líder obrero que cumplió con los Mandamientos de la Ley de Dios sin darse cuenta, ahora soporta esta cruz y sigue luchando para que se reconozcan los derechos de tantos trabajadores afectados. En estas horas muy duras para Rafael, me ha venido a la memoria. ¿Para cuándo el cariño de su ciudad a este ferrolano, exconcejal de nuestro Ayuntamiento, antes de su próximo más alla?
En el edificio de la calle Magdalena que el Legado Carvajal cedió al pueblo de Ferrol, está espléndidamente instalado el Ateneo, con intelectuales de la cultura al frente, que ponen muchas ilusiones en los ferrolanos. Ahora con sus bien empleadas dotes, lo dirige Javier Dongil, y sigue cargándolo de historia a través de la música, el teatro, el cine, el debate político, exposiciones, flamante biblioteca, hemeroteca, etc. y todo ello desde una cuidada diversidad y la pluralidad en que está compuesto este pueblo que camina hacia un mundo más justo y solidario.