Día de aniversario

Nona I. Vilariño MI BITÁCORA

FERROL

Camino por la Carrera de San Jerónimo hacia el Congreso de los Diputados. La mañana, espléndida de luz, será tiempo de aniversario durante el que se escenificará un acto,

sobrio y breve, en el que, un año más, será visible que, ni siquiera en un 6 de diciembre, fiesta nacional y aniversario del referéndum en el que una amplísima mayoría de españoles dio el sí a un texto de consenso y concordia, será posible que se aplauda al rey, a nuestro himno y a nuestra la bandera, con el respeto y la lealtad a

lo que representan.

El frío traspasa la mascarilla y encoge un corazón que se rinde a la emoción que me produce un encuentro y un escenario en el que viví momentos en los que se desafiaba el escepticismo y la nostalgia de los que se negaban a asumir que el aire de libertad era imparable y el espíritu de reconciliación, la música de fondo de aquellos meses en los que el terrorismo y la conspiración encubierta, de los radicales defensores de un

inmovilismo autoritario o de una ruptura radical, ponían plomo en las alas de un pueblo que pedía libertad y consenso para avanzar, unidos, hacia la democracia plena.

Hoy el plomo lo pone la ira y la intolerancia. La no presencia de quienes se excluyen del proyecto común de convivencia…. Y las voces discordantes que gritan, en lugar de hablar, que desafían al que no camina por su oscuro sendero.

Por eso, en el otrora escenario de luz, se me nubló el hermoso cielo de Madrid y algo parecido a un olor a quemado sobrevoló el espacio que alberga la soberanía nacional…

Solo fue un instante. Porque lo que hoy se celebró, jamás podrá quemarse…..