Star blue

Marta Seijas TRIBUNA

FERROL

En los últimos días, el nombre de Ares ha saltado a la fama. Y como suele ser habitual, no ha sido por las numerosas bondades que tiene nuestro concello, una vez más un suceso luctuoso ha puesto a la villa en el mapa.

En la noche del pasado viernes, todas las alarmas se encendieron, cuando el quimiquero Blue Star, embarrancó en la costa aresana. Es inevitable, pues los recuerdos nos hacen retroceder en el tiempo, que a todos nos viniesen inmediatamente flashes de las catástrofes marítimas acontecidas en nuestras costas, y sin poder remediarlo pensamos en el peor de los escenarios posibles.

En una jornada donde el oleaje rondó los 5 metros de altura, la previsión inicial del quimiquero era resguardarse en el fondeadero de la ría aresana, pero las adversas condiciones del mar y un incendio en la sala de máquinas, dejó a merced del temporal al buque de 129 metros de eslora, impactando contra la costa aresana.

Desconozco si hubo algún tipo de error en la maniobra por parte de la tripulación y no me gustan las cábalas. Supongo que una vez que esto termine, los pertinentes informes de los órganos competentes darán luz a lo que por el momento parecen un cúmulo de infortunios.

Eso sí, lo que me niego a aceptar, es el uso partidista de un accidente en este caso marítimo. Por eso, la imagen del BNG, desempolvando las banderas del «Nunca Mais», y corriendo a hacerse la foto con el barco encallado, me resulta esperpéntica. Lo dije en mis RRSS y me ratifico, si la euforia del regreso del BNG al Congreso, para supuestamente representar a Galicia, se traduce en el espectáculo mediático de un Néstor Rego con performance incluida, el accidente de fondo y exigiendo explicaciones, transferencias y demás, con todos mis respetos, le demostráis poco cariño a vuestra tierra.

Ya habrá tiempo para reclamar, reivindicar, protestar y exigir. Pero cuando los equipos de rescate están trabajando contra el reloj, las mareas y la climatología, cuando hay dieciséis personas a bordo, cuando todos han de remar en la misma dirección, hay poca cabida para el paripé político.

Mientras escribo, se intentan vaciar desde tierra por medio de bombeo, las 45 toneladas de fuel y 60 de gasóleo que hay en los tanques, labor prioritaria para después intentar el reflotamiento del Star Blue. Confiemos.