El fútbol de los constructores de barcos

José Picado DE GUARISNAIS

FERROL

06 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Esta mañana compré un cupón de la ONCE para el sábado 5 de octubre y me encontré, de casualidad, con una bonita imagen: “1919-2019, 100 Años Racing de Ferrol”. Esta vez me toca, seguro, pensé como lo hago cada vez que compro lotería. (Este artículo se publicará el domingo 6 y, si hay alguna novedad, ya les informaré).

En realidad al fútbol en Ferrol ya se jugaba con anterioridad a 1919. Y en otros muchos puntos de España. La presencia de técnicos y operarios ingleses que habían venido a trabajar a industrias españolas, especialmente en ciudades portuarias, así lo atestigua. A finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX existe constancia formal de equipos de fútbol en Gijón, Santander y Bilbao. Todavía se escribía foot-ball y se nombraban como Sporting, Racing o Atlhetic, por ceñirnos a ellos. En Galicia este deporte había calado ya en Villagarcía de Arosa, aunque en esta ocasión se debiera a que esa ría se utilizaba como fondeadero de descanso para las tripulaciones de la marina inglesa desde 1874. En 1902 se constituyó el Club Alfonso XIII, uno de los más antiguos de España, junto al Recreativo de Huelva, en cuya alineación había muchos operarios ingleses de las minas de Rio Tinto. El caso ferrolano es paradigmático. La creación de la Sociedad Española de Construcción Naval en 1909, con la participación en el capital de la británica Vickers, fue el revulsivo. Al astillero llegaron decenas de técnicos y operarios ingleses. A los pocos meses, en 1910, crearon el Shipbuilding F.C. (algo así como Constructores de Barcos Fútbol Club) y jugaron un partido organizado reglamentariamente contra el Calvet coruñés -precursor del Deportivo- con la siguiente alineación: Stewart, Pratt, Johnson, Smith, Rowe, Corr, Campbell, Albéniz, Marshall, Bacar y Jenkin. ¡Todos ferrolanos de pura cepa a excepción de Albéniz, claro está!

La influencia inglesa era más que notable. El viceconsulado inglés en nuestra ciudad también fomentó nuevos hábitos en el deporte, las costumbres y la sociedad de la época. Sobre todo en los períodos en que sus titulares fueron Emilio Antón Iboleón, hombre formado en Inglaterra, empresario y alcalde en tres períodos, y su sucesor como vicecónsul William V. Martin. Ambos tuvieron mucho que ver con el desarrollo del fútbol, la creación de un club ciclista (importando velocípedos ingleses), la formación de un grupo de scouts, el apoyo a la Escuela Inglesa y el desarrollo de las colonias infantiles siguiendo la tradición de la instrucción física e higienista. El fútbol, la Constructora y medio Ferrol hablaban inglés, o mejor una mezcla de inglés-gallego-español que derivó en ferrolano.

¡Larga vida al Racing!