Temas catalogados como urgentes y que implicarán la renuncia de alguna de las partes

La Voz

FERROL

Si se logra conformar el tripartito que auspicia Ángel Mato y al que las dos otras partes, en principio, se muestran dispuestas, el pacto que se suscriba implicará renuncias por parte de todos. El nacionalista Iván Rivas fue el único que, tras las elecciones, mostró parcialmente sus cartas, fijando su posición de salida de cara a la negociación. Así, apuntó la necesidad de que el llamado a encabezar el nuevo gobierno diga si secunda su reivindicación de devolver la depuradora de aguas residuales de Prioriño, si va a apostar por la municipalización del servicio de basuras, que está sin contrato desde hace cuatro años o si, por el contrato, pretende volver a sacarlo en concesión. Rivas pide, asimismo, a Mato que indique cuáles son sus pretensiones respecto al transporte público y también en el tema de la peatonalización del barrio de A Magdalena.

Lo que no incluyó la formación nacionalista en sus condiciones para el establecimiento del pacto es otro tema candente que Rivas sacó a relucir en gran parte de los plenos del mandato que se cierra. Es el referido al convenio con el Ministerio de Defensa. Mato había anunciado en campaña que una de sus cuestiones prioritarias si lograba el gobierno de la ciudad sería ejecutarlo, porque no se podía esperar más tiempo, aunque apostillaba que le gustaba más el anterior, que se había firmado en el mandato de Irisarri. Por contra, la postura defendida por Iván Rivas desde siempre es: «rachar o convenio de Defensa».