«No está diagnosticado como enfermedad, aunque sí se reconoce que es un problema»

S. L. SANTIAGO / LA VOZ

FERROL

M.MORALEJO

Juan Lamas es el presidente de la Asociación Gallega de Jugadores de Azar

04 feb 2019 . Actualizado a las 08:41 h.

Juan Lamas ha visto cambiar en los últimos años el perfil de los adictos al juego, que si antes eran, sobre todo, adultos enganchados al bingo, ahora son cada vez personas más jóvenes dependientes de los juegos por Internet. Pero el presidente de la Asociación Gallega de Jugadores de Azar (Agaja) reconoce que cada vez son más las personas que, sin que se pueda considerar que tienen una adicción, son incapaces de vivir sin el móvil y necesitan estar conectados continuamente. «Es lo que se llama nomofobia, esa sensación que tienes cuando sales de casa sin el móvil y tienes que volver porque te genera una angustia». Sin embargo, «no está diagnosticado por los expertos como una enfermedad, aunque sí se reconoce que es un problema». En la última revisión se planteó la inclusión de la adicción a Internet, pero no se hizo, como sí se incluyó, en cambio, el juego patológico, o como está previsto hacer con los videojuegos. Porque «lo que se estudia es la dependencia que se puede tener a la pornografía, al juego o a las compras compulsivas, pero no si se hace a través de Internet, aunque Internet haya sido el medio utilizado».

Pese a ello, Juan Lamas es consciente de que la mayor parte de la población está sobreexpuesta a las nuevas tecnologías sin conocer los efectos que le pueda ocasionar. «Y los hay, como la falta de sueño, los dolores de espalda o problemas en los dedos, la pérdida de habilidades sociales...». Por eso, entendiendo que hoy en día es difícil vivir al margen de esta realidad, echa de menos campañas informativas a la población, en general, para un uso correcto de las nuevas tecnologías, y medidas de protección para los menores.