A nuestro lado

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro CAFÉ SOLO

FERROL

Ramón Loureiro

19 ene 2018 . Actualizado a las 23:25 h.

A diferencia del mito, cuya verdadera razón de ser es tratar de explicar el mundo mediante un relato, la leyenda, o al menos eso me parece a mí, invoca los sentimientos que habitan no lo universal, sino los territorios más profundos del corazón humano. Lo mítico brilla en el horizonte, y el horizonte siempre está lejos. Lo legendario, en cambio, y sin que eso le reste ni un ápice de grandeza, camina -al menos por lo que atañe al alma- junto a nosotros, y suele tendernos la mano. Ulises, protagonista del más verdadero de los viajes, que es el regreso a casa, escucha el mítico canto de las sirenas amarrado al mástil de su barco. Las ataduras lo salvan y no sucumbe: sigue navegando. Nosotros soñamos con la navegación de Ulises, y nos conmueve ese retorno suyo a Ítaca, donde se le esperó incluso cuando ya no parecía haber lugar alguno para la esperanza. Pero nunca hemos visto su rostro. Sí vimos muy bien, en cambio, cuando casi todo era en blanco y negro, cómo Mariano Haro luchaba por una medalla imposible en los Juegos Olímpicos de Múnich, donde logró un cuarto puesto que para nosotros fue más valioso, desde aquel preciso instante, que cualquier medalla de oro. ¿Y qué decir del bronce de Abascal en los Juegos de Los Ángeles? No es necesario cruzar la meta el primero para lograr el mayor de los triunfos, que es convertirse en una leyenda, ser querido eternamente. Los mitos nos señalan el camino, lo legendario habla de lo que amamos. Y qué maravilloso milagro es que algo sea un mito y una leyenda a la vez, como sucede con los Reyes Magos, que vieron a Dios y después vinieron a nuestro lado. Les he estado escribiendo un libro estos últimos años.