Savia nueva para la plaza de Recimil

FERROL

ANGEL MANSO

La apertura de negocios crea optimismo en el mercado, pero los operadores aseguran que podrían ser más si se agilizasen los trámites para adjudicar los puestos

29 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante las últimas décadas, los operadores del Mercado Municipal de Recimil han visto con tristeza como muchos compañeros bajaban la persiana para siempre. Pero estos días, en cambio, a los vendedores de la plaza de abastos de las Casas Baratas les toca sonreír. El martes pasado abría sus puertas en el recinto comercial De Patio 11, un nuevo puesto dedicado a la venta de productos de diferentes firmas de artesanía de la comarca, y en las próximas semanas está previsto que a este negocio se le sumen otros cuatro en Recimil.

Aunque a cuentagotas, la apertura de estos nuevos puestos ha generado un cierto optimismo entre los operadores, pero no tanto como para echar cohetes, ya que todos coinciden en que la cifra podría ser mucho más abultada si no fuese por la falta de agilidad en los trámites administrativos para su adjudicación. La prueba está en el balance de la última subasta de puestos convocada por el Concello: salieron a concurso un total de 31 mostradores en las plazas de A Magdalena y Recimil, pero finalmente solo se adjudicaron once, cinco de ellos en el mercado de las Casas Baratas.

«El problema es que en estas convocatorias no se sacan a concurso todos los puestos que hay vacíos y, además, desde que lo solicitas hasta que te lo adjudican y te dan las llaves pasan varios meses y al final la gente se cansa y se va a otros sitios, porque no quiere o no puede esperar», explica el presidente de la Asociación de Vendedores del Mercado de Recimil, Francisco Maceiras. En su opinión, el sistema debería cambiar, de manera que las personas interesadas en abrir un puesto no tuviesen que esperar a que el Ayuntamiento hiciese una convocatoria pública. «Si hubiese una lista de espera enorme lo entendería, pero no habiéndola lo normal es que si tú quieres poner un puesto lo puedas solicitar en cualquier momento o por lo menos que se saquen a subasta más a menudo, como mínimo dos veces al año» anota Maceiras.

Para Paula Cartelle, que esta misma semana inauguró el puesto De Patio 11 en Recimil, el sistema de adjudicación está obsoleto y muy burocratizado. «La primera vez que me interesé por un puesto fue hace cuatro años; pedí información pero no me contestaron. En agosto del año pasado la volví a solicitar y entonces me dijeron que se iban a sacar a concurso este año, pero desde que lo pedí hasta que por fin me dieron las llaves pasaron cinco meses», cuenta esta nueva operadora.

Sin embargo -y a pesar de las dificultades previas a la aperturas-, Paula asegura que está encantada en Recimil, al igual que Raquel Caaveiro, quien próximamente dejará su puesto como empleada de la frutería Janet para abrir su propio negocio de chocolates y dulces artesanos en la plaza de abastos. «¿Que por qué aquí y no en otro lugar? Pues porque en este mercado la gente ya me conoce y porque creo que, a pesar de las dificultades, es una plaza que puede funcionar muy bien porque cuenta con una clientela fiel que busca calidad», explica Raquel.

También con esperanza mira al futuro Fani Prieto, de la carnicería Estefanía, quien por fin -y tras dos años de espera- ha podido hacerse con un mostrador para ampliar su puesto y montar un obrador: «Ahora podré hacer elaboraciones propias y mejorar la oferta para los clientes».