Pablo Rey, el Leónidas del Racing

FERROL

JOSE PARDO

El ferrolano cumplirá 300 partidos con la camiseta verde si juega contra el Fabril

09 sep 2017 . Actualizado a las 19:20 h.

Un espartano sobre el césped que bien podría protagonizar una película y gritar aquello de: «Esto es... ¡el Racing!», como el espartano Leónidas, el protagonista de la película 300. Porque Pablo Rey-Cabarcos Lago (Ferrol, 1985), aunque no tiene 300 guerreros a sus espaldas, sí está a punto de atesorar 300 partidos con la camiseta verde enfundada. Ahora con 299, alcanzará la cifra si juega contra el Fabril el domingo. «Estoy orgulloso, sobre todo, de haber conseguido estar en el club de mi ciudad durante tantos años», comenta Pablo Rey, que se encuentra en su undécima temporada en A Malata. El centrocampista está «encantado» de haber vivido dos ascensos a Segunda -desea un tercero-, uno a Segunda B y multitud de experiencias, todo ello rodeado de su familia, sus amigos y la gente que lo apoya.

Alberto Pérez Freire (Alberto) es el jugador del Racing con más partidos, con 450, seguido de Botana, con 339, y Manuel García Collazo (Collazo II), con 336. Después de ellos ya está situado Pablo Rey, que desempatará con Otero este fin de semana, según los datos que maneja el historiador racinguista Jorge Deza. «Estoy muy contento de pensar que mi nombre se va a quedar en el recuerdo del club al lado del de esas leyendas. Es algo más que le podré contar a mis hijos», señala el ferrolano.

«Estoy orgulloso, sobre todo, de haber conseguido estar en el club de mi ciudad durante tantos años»

El mediocentro tiene la espina de no haber podido jugar en Primera División. Llegó a estar en el filial del Espanyol, con el que firmó cuando era infantil, pero le faltó la suerte que hay que tener para llegar a la élite. «A pesar de que me hubiera gustado llegar más alto, estoy encantado con todo lo que he vivido en el club de casa, algo de lo que no tienen suerte muchos jugadores», reflexiona. «Todos sabemos lo difícil que es estar en el equipo de tu ciudad durante tanto tiempo. Unas veces es porque no te quieren, otras porque el fútbol da muchas vueltas y cambias de destino... Cuando debuté y empecé a entrenar con el primer equipo veía complicado estar tantas temporadas aquí», agrega. A su lado ha conocido a decenas de compañeros que han convertido los vestuarios del Racing en un hogar más para él. «En los peores momentos nos hemos ayudado mucho», recuerda. También le ha aportado su familia.

«Por ahora me encuentro muy bien. En el momento en el que no me encuentre bien, seré el primero en dejarlo, pero ese día no ha llegado», dice Pablo Rey, al que no le gustaría cerrar su carrera sin un nuevo ascenso a Segunda, que espera que llegue este año. «Sería un orgullo», concluye.