Un error de la defensa granate y un gol en propia puerta allanaron el partido para los verdes ya en el minuto 38
15 feb 2016 . Actualizado a las 08:49 h.Tardó cinco minutos el Pontevedra en desear que la amenaza de suspensión que pendió sobre el partido durante las 48 horas anteriores al derbi contra el Racing de Ferrol se hubiera hecho realidad. Los verdes fueron superiores desde la seguridad que dan dos goles regalados por San Valentín por la diosa Fortuna y por un error granate. El tercero cerró el partido a 47 minutos del final.
Lo intentaron ambos equipos desde el primer minuto. Salieron dispuestos a defender su fortín los locales y a plantar cara a una de las plantillas revelación de la temporada los verdes. Sabían que su superioridad deportiva podía verse limitada por una fortaleza física y una profundidad táctica que llevó al Pontevedra a escalar casi sin trabas hasta la zona de ascenso tan pronto regresó a Segunda B. El cuadro de Luisito estuvo ágil y tomó la iniciativa sin guardarse nada para después, conscientes de que el Racing juega, en realidad, en otra categoría, una intermedia entre la que lidera y una superior.
Pero la suerte quiso dejarse conquistar por los ferrolanos, a los que guiñó un ojo mientras se abría el cielo unos minutos para dejar pasar unos rayos de sol. Fue corto el idilio, pero suficiente para que un saque de esquina en el minuto cinco, despejado por un jugador granate, acabara a los pies de Golobart, quien voleó directamente a la red. Edu prolongaba así la racha que le ha perseguido en las últimas dos jornadas para agujerear la armadura de imbatible que se había tejido desde el inicio de la temporada.
Las consecuencias del 0-1 se dejaron notar enseguida. El Pontevedra puso en marcha un juego dominado por el ansia, y el Racing todo lo contrario. Se recreó en un juego que, por no estar condicionado por la urgencia de sacudirse el miedo a una plausible derrota, transcurrió en su mayor parte en el área granate. Sin embargo, tampoco se lucieron los verdes. Entraron los dos equipos en una dinámica de tarjetas amarillas, faltas y piques intrascendentes que repartió tres amonestaciones entre ambos en cuestión de tres minutos.
En propia meta
Y entonces llegó el flirteo definitivo que Fortuna parecía tener con los ferrolanos. Quedaban siete minutos para el descanso cuando Jacobo intentó despejar un balón que amenazaba la portería de Edu y, haciendo un efecto imprevisible, acabó encajado en la red de su compañero. El 0-2 hundía a los granates más por lo injusto de la situación que por la ventaja en sí, que también. Por eso también lo celebraron los visitantes como si el tanto hubiese culminado una jugada maestra. Y por esa razón no tuvieron que pasar ni cinco minutos para que Joselu, que llevaba todo el primer tiempo buscando su gol, lo consiguiera tras una bonita combinación. El tercer tanto del partido sentenciaba tanto la superioridad del Racing como la suerte del Pontevedra.
La oportunidad de Kike
Ambos siguieron jugando su papel a la vuelta del descanso. El Racing, sin nada que perder ni demasiada energía consumida, intentó agrandar la brecha abierta entre ambos equipos en el minuto 53 con una carrera que remató Kike Márquez casi sin opciones. Otro tiro a puerta que pasó de largo despidió el ataque ferrolano en el 73. Fueron las únicas ocasiones claras de los verdes en toda la segunda parte. La del Pontevedra no llegó hasta el 71, y también se quedó en intento. El resto del encuentro transcurrió entre un local desnortado y un Racing que se limitó a administrar la ventaja. Los granates se negaron a tender la toalla en mitad del césped de Pasarón, y los visitantes intentaron no pisarla.