«Sin graduado, las puertas se cierran»

Bea Abelairas
bea abelairas FERROL / LA VOZ

FERROL

JOSÉ PARDO

Xaquín Ros y Ana Hermida son los coordinadores del programa de formación profesional que sustituye a unos ciclos que hasta el año pasado se denominaban PCPI y que poco antes se conocían como cursos de Garantía Social. La normativa que los rige ha vuelto a cambiar, pero su objetivo sigue siendo el mismo: dar formación a personas sin estudios y que ya no pueden estar en el sistema escolar.

«Hai un sector da poboación para o que este é o único camiño para ter formación», explica Ros para resaltar que en el último año estos planes de estudios han acusado los recortes y solo en la comarca de Ferrol han dejado fuera a un más de medio centenar de aspirantes. «No se entiende eso, porque esta es una ciudad que ha acusado como ninguna otra la crisis y sin graduado las puertas se cierran», explica Adriano Cabaleiro, uno de los exalumnos de los que Ana y Xaquín están orgullosos. Adriano tiene 40 años y es uno de los adultos que se reenganchó en este sistema, pensado en un principio para jóvenes con más de 16 años.

Es un parado que ha trabajado en la construcción, sobre todo en la naval. Tras completar el año pasado el ciclo que enseña el trabajo en un almacén, acaba de terminar un contrato en la empresa en la que realizó las prácticas y tiene en perspectiva nuevas ofertas: «No nos engañemos, económicamente no es como el naval, pero tal y como están las cosas estoy contento», cuenta.

Él no tuvo que ir a clases, su formación se desarrolló en las propias firmas; sin embargo los que ahora sigan sus pasos y se matriculen en este ciclo tendrán un año más y con clases, un cambio que le cuesta entender, al igual que a sus profesores: «Que este año hay que ir al instituto, pero eso no se entiende: ir con el resto de los chavales», replica. Ana Hermida no ve bien este cambio, como tampoco que sea obligatorio cursar dos años: «Para los casos de parados mayores no sirve de nada alargar en un año las clases», matiza.

Cabaleiro tiene claro que hay que mejorar algunas cosas, pero recalca que estas clases le han ayudado a encauzar su vida laboral, aunque dice que el recorte en las ayudas al transporte puede dejar a muchas personas sin salida: «Antes daban siete euros, pero ahora con uno muchos de zonas como San Sadurniño no podrán venir a estas clases». Y este problema lo confirma Hermida: «Así es, y por esa razón hemos dejado a cerca de 50 personas fuera este año».