Meca Arcos fue profesora en el colegio Cristo Rey durante 45 años. Solo por las décadas que le ha dedicado a la docencia ya se ha ganado un reconocimiento especial, aunque a ella el que le más le gusta es el que menciona uno de sus antiguos alumnos, Sergio Bertila: «Es que es hablar de ella o recordarla con otras personas, incluso a las que no ha dado clase, y se nos dibuja una sonrisa: sus clases nunca cansaban», cuenta en un encuentro al que ambos acuden cargados de recuerdos. Como el de la jornada que se rompió el puente de As Pías: «Ese día aprendí el significado de la palabra tragedia, llegamos a clase y le dijimos a Meca: ?Ha ocurrido una tragedia?, pero nos replicó que nada de eso, que era un accidente, nada más».
Ella redondea esta historia: «Claro, no hubo muertos, de tragedia nada de nada, pero lo que yo recuerdo de ese día es que solo unas horas antes había estado con Fraga y le advertí: ?Oye como un día se rompa el puente de As Pías, Ferrol se queda incomunicado? y zas, así pasó. Me llamó un ingeniero amigo para decirme que el presidente de la Xunta debía estar acordándose de mi augurio casi con miedo».
Sus clases de lengua siempre estaban pegadas a la actualidad y los periódicos eran un libro de texto más. «La idea era enseñarles a pensar y a analizar los adjetivos, como cuando comenzó la Guerra del Golfo que vimos cómo lo trataban cada uno de los diarios», rememora una mujer que se enorgullece de haber planteado todas las clases como diálogos en alto. «Y por eso siempre llegábamos con preguntas al aula y era curioso, porque cuando planteabas alguna ya sabías que al día siguiente caería un comentario de texto sobre ella», rememora Sergio. Ella lo explica más: «Las clases se basaban en el diálogo y la acción: en lengua se hablaba de cualquier tema y en gimnasia todos terminaban haciendo de todo, hasta la voltereta lateral».
Durante otra época Meca se ocupó de enseñar geografía y entonces sus métodos estuvieron a punto de escandalizar. «Me subí a la mesa con la bola del mundo, pero en cuanto vieron que mi objetivo era acercar el mapa y los países a los niños ya me dejaron», dice y recuerda otros muchos ingenios a los que tuvo que recurrir para impartir sesiones prácticas.
«Eran clases bulliciosas en las que nunca hubo escándalos, pero se debatía y se leía mucho en alto», cuenta su exalumno que, como muchos otros, aprendió lengua y geografía con Meca, pero sobre todo fijó su vocación y cuenta que gracias a ella se convirtió en docente en el propio colegio Cristo Rey: «Uno cuando elige ser profesor es porque ha tenido muy buenos profesores y, de alguna forma, se quiere ver reflejado en ellos». Sergio identifica, además, la clave del éxito de las clases de su mentora: «Nos hacía sentir especiales, importantes para ella, como cuando iba a una entrevista en la tele -porque era concejala o presidenta de la Semana Santa- y nos decía cuando me toque la oreja es que estoy pensando en vosotros y lo hacía y al día siguiente los niños no parábamos de comentarlo».
Meca arcos exprofesora de Cristo rey / sergio Bertila exalumno