Asegura que en su etapa en la selección española ha llegado a entrenar doce horas al día
07 jul 2014 . Actualizado a las 13:18 h.Muchas gimnastas de Ferrolterra y otras llegadas de Huelva, Cáceres o León que participaron en el encuentro internacional de gimnasia rítmica Cidade de Ferrol, han tenido la suerte de tener, al menos durante una semana, a Jennifer Colino como entrenadora. Fue una de las mejores gimnastas de España y ahora se dedica a transmitir a las más jóvenes todo lo que aprendió en sus años de profesión y experiencia internacional.
-¿Cómo llegó a ser una gimnasta reconocida a nivel Mundial?
-Conlleva mucho trabajo y sacrificio aunque yo he tenido mucha ayuda de mi familia. Han sido muchas y muchas horas de entrenamiento. En este deporte se comienza muy pronto, yo solo tenía seis años cuando empecé. Pronto destaqué y fiché por el Montemar, que era uno de los mejores clubes de España. A partir de ahí ya eran cinco horas diarias de entrenamiento, más una hora de viaje desde mi casa para ir y otra para volver. Dejas de hacer muchas cosas, estar con las amigas, ir al cine, etcétera. Los domingos era mi único día libre y los tenía que dedicar a estudiar. También llegan los podios en los campeonatos de España y eso te lo compensa todo. Después, ya en la selección española, he llegado a entrenar doce horas diarias.
-¿Es una vida de renuncia, no se puede tomar una Coca Cola o un bombón?
-A ver, en nuestro deporte el aspecto físico es importante. Cuando sales a competir todo es elegancia, la estética es fundamental. Por otra parte, no puedes tener un peso al que puede soportar tu cuerpo para hacer equilibrios o saltos. Estas dos circunstancias es cierto que nos obligan a una dieta un tanto estricta, aunque es sana y podemos comer de todo, carne, pescado, lechuga, fruta... no podemos comer bollería industrial o chucherías, que no nos aportan nada. En el fondo nos educaron a comer y todas llevamos una vida muy sana. Lo de que no se come es un bulo, nos quitamos el pan, chocolate etcétera, ya que nuestro deporte nos lo exige, es una forma de evitar las lesiones.
-¿Qué entrenadora le marcó?
-Me acuerdo de todas, sin todas ellas no habría llegado a donde he llegado. Todas me han aportado algo. Me acuerdo de Rosa Menor, que fue mi primera entrenadora y de Anna Baranova, que sus mi última entrenadora. Todas han sido especiales.
-¿Qué transmite cuando entrena?
-Motivación, alegría y perseverancia. Trato de que entienden que sin trabajo, cada día, no se consigue nada. No vale sacrificarte un día y luego diez no. Hay que perseverar en el trabajo aunque se llegue a llorar.
-¿La gimnasia rítmica está al alcance de todo el mundo?
-Depende del nivel en el que quieras estar. En el escolar las puertas están abiertas para todas las niñas, se lo van a pasar en grande. Para competir, a nivel de campeonato de España, no todas las niñas pueden llegar y para estar en la élite somos muy pocas las que podemos tener esa oportunidad. Yo animo a todo el mundo a que haga rítmica.
-¿Cómo está la rítmica española?
-Muy bien, se ha mejorado mucho, ahí están los resultados del conjunto español, siempre en el podio. El trabajo ha sido muy bueno. Los países del Este tienen una escuela maravillosa y los resultados les avalan. Para nosotros cuando empezamos la rítmica es un hobby pero para ellas es un trabajo. Es otra forma de ver el mundo del deporte.
Su ficha
Torrevieja (Alicante) 11-9-1985
Cuando solo tenía seis años comenzó a practicar la gimnasia rítmica como una actividad extraescolar. Posteriormente compitió con el club Torrevieja y de ahí pasó al Atlético Montemar de Alicante, uno de los mejores clubes de España en la modalidad de gimnasia rítmica.
Es entrenadora de gimnasia rítmica
Ha formado parte de la selección española de gimnasia rítmica entre los años 2001 y 2008. Ha participado en varios campeonatos de Europa y del Mundo, con notables resultados. Además también ha conseguido varios Campeonatos de España. En el año 2008 decidió retirarse debido a una lesión en la espalda.