«En el año 97 conocí a un pintor afincado en Cedeira. Hasta ese momento me dedicaba a la talla de madera como profesión, pero después de recibir sus clases acabé rendido a la pintura». Cerca de dos décadas vinculado al arte pictórico que, José Vicente Rodríguez (Ortigueira, 1965), ha aprovechado para participar en múltiples muestras.
-¿Qué balance hace de estos años?
-Muy positivo porque participé un numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas, en diferentes municipios de la comarca. Además, en el año 2000 recibí en Barcelona un premio por un paisaje urbano.
-¿Qué estilo le caracteriza?
-Hago una pintura figurativa realista que tiene su propia poesía. Con ella intento transmitir diferentes sentimientos. Al pintar huyo de la anécdota, lo que más me interesa es expresar. Y como, fundamentalmente pinto muchos paisajes, trato de que tengan su propia luz.
-Después de tantos años de trabajo, ¿con qué obra se quedaría?
-Con un homenaje que le hice a mi abuelo. No llegué a conocerlo, pero me apetecía mucho. En la obra está él y mi hija, Nerea. Fue un trabajo muy pensado.
-Ha dejado aparcado definitivamente el mundo de la carpintería, ¿cómo se plantea ahora su profesión?
-Ahora me dedico única y exclusivamente a la pintura. Además, acabamos de formar una sociedad en Ortigueira para fomentar la cultura en esta villa y para dar a conocer nuestras actividades por toda Galicia.
emergentes josé vicente rodríguez
-¿A quién quieren llegar?
-Sobre todo a los de aquí y a los que nos visitan. Queremos dinamizar la actividad cultural de Ortigueira, pero también desplazarnos por otras zonas. Una vez que estemos más asentados nos atreveremos a dar un paso más, tenemos pensado realizar actividades marineras y de senderismo.