La intensa actividad ha sido la tónica en los últimos meses para las fragatas de la serie F-100, con base en Ferrol. Mientras la Cristóbal Colón (F-105) da sus primeros pasos al frente de la flota de la OTAN SNMG-2 en el Índico y la Álvaro de Bazán (F-101) llegará el lunes al Arsenal desde ese mismo escenario de operaciones, la Almirante Juan de Borbón (F-102) encara ya su nuevo reto con la Alianza.
La Marina tiene previsto que atraque mañana mismo en su base después de tres intensas semanas de adiestramiento en aguas de Rota para lograr la luz verde por parte de la Armada que le permitirá integrarse en la fuerza naval de la OTAN SNMG-1 en el Mediterráneo y engrosar la operación antiterrorista Active Endeavour.
Si no se producen contratiempos -todo apunta a que el calendario de pruebas va a ser superado con éxito- saldrá de Ferrol entre el 19 y el 20 del próximo abril para estar realizando la mencionada misión durante mes y medio, aproximadamente.
Dotación
Con una dotación de 200 marinos y bajo el mando del capitán de fragata Diego Ruiz y Ruiz de Cortázar, el objetivo será, tal y como se señala por parte de la Marina, «inspeccionar buques sospechosos y combatir el tráfico de sustancias ilegales, armas, drogas y sustancias peligrosas».
En estas tres semanas que ha permanecido en Rota adiestrándose, la dotación ha puesto en práctica sus capacidades -y también las del buque- en aspectos tales como la táctica naval, la protección contra ataques con armas nucleares, bacteriológicas y químicas, navegación o uso de armamento.
En los próximos días tocará comprobar los frutos de toda esa tarea previa en un excenario exigente.
armada la actividad de las unidades locales