El alcalde ha pedido explicaciones a SEPI y Bruselas sobre la consulta
16 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Los representantes de los trabajadores de Navantia calificaron ayer de burla la actitud del Gobierno central con respecto al proyecto del dique flotante para la división de Reparaciones de la ría. Después de que el comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, afirmase que la consulta realizada por las autoridades españolas había sido informal y no formal, tal y como se había comprometido a realizar el Ejecutivo, los sindicatos insistieron en la falta de compromiso de Madrid con respecto a la infraestructura.
«A carta demostra a doble linguaxe do PP, que dí que da o seu máximo apoio ao sector naval pero non toma medidas para dotar ao asteleiro das ferramentas necesarias para que Reparacións poda seguir sendo competitiva e para xerar traballo», afirmó José Blanco, delegado de CC.?OO. y secretario del comité de empresa. Además, afirmó que, después de muchas promesas, «se está demostrando que só teñen interés polo naval da comarca cando hai campañas electorais».
Jesús Pérez, responsable de la sección sindical de UGT, afirmó que a lo largo de estos últimos años, el Gobierno ha mostrado «que no tiene ninguna intención de construir el dique flotante». En este sentido, aseguró que además de no presentar la consulta formal en Bruselas, recientemente todos los senadores del PP votaron en contra a las diversas enmiendas presentadas para lograr financiación con la que llevar adelante la infraestructura. «La desesperación y la crispación es total. Es una burla y nos están tomando de coña. El PP defendió a capa y espada este proyecto en Galicia, incluso presentando estudios de viabilidad, pero llegaron al Gobierno central y se ha visto que lo único que han hecho es prolongarlo en el tiempo», añadió, al mismo tiempo en que insistió en la necesidad de que la empresa explique qué perspectivas tienen.
«É un mareo e unha volta de torca mais para desviar a atención, unha maniobra que non ten sentido. O tema depende dunha decisión política que non queren tomar», afirmó Marcelino Amado, portavoz de la sección sindical de la CIG en la antigua Bazán. Además, subrayó «que a propia UE dixo que a decisión non sería vinculante. É unha burla máis». Un mensaje que la central ha transmitido en las asambleas parciales que está comenzando a celebrar con la plantilla en el astillero.
Después de que el PSOE diese a conocer la comunicación del comisario de la Competencia, Madrid guarda silencio sobre este asunto. Ayer, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey, envió dos cartas tanto a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) como a la Comunidad Europea para reclamar aclaraciones sobre la consulta. El regidor afirmó que hace unos meses le habían confirmado oficialmente que «el ministerio de Asuntos Exteriores había remitido el expediente» y también por parte de Bruselas -cuando estaba realizando gestiones para que Almunia recibiese a los alcaldes- se le afirmó que la documentación estaba entregada y que se le daría respuesta.
También se pronunció sobre la información de Bruselas Anova Ferrol, quien insistió en que «non hai ningún interese en que Navantia Ferrol poida materializar unha estratexia de futuro contando cunha ferramenta que lle garante traballo no presente: o dique flotante».