El joven naronés diseñó la herramienta como proyecto de fin de carrera
20 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.No es el primero de su tipo, pero sí el primero para un dispositivo móvil Android. Pablo Sande, un naronés de 23 años, ha desarrollado la aplicación de visión artificial OpenVision que mediante la cámara del teléfono identifica formas y colores y contornos del entorno. Es una aplicación muy intuitiva, con la que se puede interactuar fácilmente y con la que el usuario puede ahondar en su conocimiento sobre la visión artificial.
Sande estudió ingeniería técnica en Informática de Sistemas en la Universidade da Coruña. «No es que mi pasión sean los ordenadores, me gustan, eso sí. Pensé, ¿qué puedo hacer que tenga más o menos salida? Y como la informática más o menos me gustaba, pues ya está. Además, la informática tiene la ventaja de que las cosas las puedes hacer tu solo, como las aplicaciones, no es como el trabajo de un arquitecto, por ejemplo».
Mercado
En su último año debía presentar el clásico trabajo de fin de carrera, y sabía que quería pensar «en Android»: «Tenía en mente que quería hacer una aplicación en Android, porque es lo que está reventando el mercado ahora mismo, además siempre me llamó mucho el tema de la inteligencia artificial pues decidí orientarlo hacia la visión artificial, y adaptarlo para móvil, porque estos programas los hay parecidos pero para ordenador. Quería que el usuario pudiese ver como funcionaba, jugar con los parámetros...»
Este tipo de programas a un nivel más industrial ya existen, y se están desarrollando cada vez más, tal y como explica el propio Pablo: «Este tipo de programas pueden instalarse, por ejemplo, en coches. La cámara puede programarse para reconocer formas y colores y de esta forma identificar las señales».
la novedad de la aplicación es precisamente la plataforma.
Proceso de creación
Para crear OpenVision, Pablo tuvo que empezar por familiarizarse con Android, su sistema de funcionamiento, política etcetera, y luego aprender a visitar y utilizar la librería gráfica OpenCV, un software que genera y almacena imágenes que luego un usuario puede coger y utilizar cuando las necesite. «Creé la cámara como aplicación base y luego fui añadiendo modificaciones, el reconocimiento de bordes, color, luego líneas y poco a poco sumando».
Este proyecto de fin de carrera le ha valido una matrícula de honor, pero insiste en que los ordenadores no son su vida. «En mi tiempo libre hago de todo, de todo menos estar sentado frente al ordenador», concluye el joven naronés.
innovadores Pablo Sande Pena