Aseguran que la depuradora estará en servicio a finales de este año
14 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los concellos de Ferrol y Narón acordarán con la Xunta en el plazo de un mes el modelo de explotación que servirá para gestionar la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Cabo Prioriño. Los alcaldes de ambos municipios, José Manuel Rey Varela y José Manuel Blanco, se reunieron ayer con el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, para consensuar cómo se hará, aunque por el momento, las tres partes se han dado un mes para realizar los cálculos de los costes que supondrá. La intención del gobierno autonómico es que los ayuntamientos entren en esta gestión, con la correspondiente aportación económica, algo a lo que desde Narón se han mostrado en las últimas semanas ciertas reticencias.
Desde la Xunta se aseguró que se optará por el modelo «máis eficaz e con menor custe ao usuario», y que garantice la «igualdade» en el coste del recibo de depuración para los vecinos de Narón y Ferrol. «Do primeiro que hai que falar é de cal é o coste, que é do que vai depender cómo se vai repartir», declaró Blanco tras el encuentro. Defiende que la voluntad política de Narón es «chegar a acordos, sabendo que o fundamental é recuperar a ría, pero non a calquera prezo. Temos que saber de qué coste estamos falando», expuso. El regidor ferrolano, por su parte, declinó realizar declaraciones sobre la reunión.
Las tres administraciones acordaron asegurar la puesta en marcha de la EDAR en el momento en que comience la entrada de agua, es decir, a finales de este mismo año. Para ello, ya se han iniciado las obras del colector, a través de un convenio entre el Gobierno, la Xunta y los ayuntamientos que suma 37,6 millones. La depuradora, el emisario y el túnel ya construidos supusieron otros cien millones de euros y permitirán el tratamiento de un caudal medio de 1.150 litros por segundo. Las aguas residuales llegarán a la depuradora a través de un emisario terrestre, consistente en un túnel hidráulico de 7,3 kilómetros y tres metros de diámetro que, según la Xunta, ya está preparado para su entrada en servicio.