Ferrol actualiza sus edificios sociales

Rocío Pita Parada
Rocío Pita Parada FERROL / LA VOZ

FERROL

Inmuebles emblemáticos del centro se adaptan a las necesidades del siglo XXI

19 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Un edificio nacido para acoger niños huérfanos será centro cívico. Otro que hasta hace semanas albergaba niños inmigrantes ilegales servirá para que duerman universitarios. Y otro que tradicionalmente daba hogar a pequeños abandonados es utilizado como base de operaciones a los servicios sociales ferrolanos. Todos situados a menos de una manzana de distancia en pleno centro de Ferrol, en el eje entre las calles Méndez Núñez y Sánchez Barcaiztegui. Los nuevos tiempos se han impuesto a la historia, y edificios nacidos para prestar asistencia a los más desfavorecidos se han reconvertido para adaptarse al siglo XXI.

El futuro que les aguarda pasa también por lo social, aunque de forma distinta a la que fueron concebidos. El flamante Hospicio es el mayor exponente de este cambio radical. En poco se asemeja ya su luminoso interior de las sombrías historias que cientos de pequeños vivieron en el orfanato. Y tampoco su pasado al del nuevo centro cívico y aulas para la formación de hosteleros de que presume ahora el Concello y para el que planea nuevos usos.

El antiguo centro de menores Soutomaior es el otro gran ejemplo. Criticado por los trabajadores y también por una parte de la oposición, es el lugar elegido para la residencia universitaria que se preveía durante más de una década en el Sánchez Aguilera. Las dificultades para cerrar con éxito el convenio con Defensa, que haría pasar a manos municipales propiedades desafectadas, entre ellas los tres pabellones que se planeaba ocupar, han auspiciado otra posibilidad, que podría convertirse en la definitiva. Sin apenas inversión -el centro ya está habilitado para la convivencia diaria de jóvenes- y con el beneplácito de su titular, la Xunta, y de las partes implicadas, Concello y UDC, los estudiantes dispondrán de 40 plazas a precios públicos en Sánchez Barcaiztegui.

NUEVOS USOS PARA LOS NUEVOS TIEMPOS a solo una manzana