La villa celebró su fiesta con las calabazas como protagonistas del día
04 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Si algo le gusta a Cedeira es ser fiel a sus celebraciones tradicionales, y el Samaín es una de ellas. La villa vivió ayer la vigésimo tercera edición de la fiesta, una fiesta protagonizada por las calabazas, presentes en los obradoiros, en el concurso y, cómo no, en el desfile de al caer la noche.
Los participantes disfrutaron en el paseo da Marina, tanto en el exterior como en el interior de las ocho carpas instaladas para la ocasión. El lugar presentaba una afluencia notable de gente que tallaba sus calabazas para posteriormente concursar con ellas. Además, en la zona había un castillo hinchable en el que se divertían los más pequeños.
Paralelamente, mientras muchos esculpían su hortaliza -aunque gran parte la traían hecha de casa-, los niños disfrutaban de una gincana. El juego consistía en superar una serie de pruebas, las cuales daban acceso a la tenebrosa Casa del Terror. Algunos pequeños cedeireses demostraron ser unos valientes, ya que salían con una sonrisa en la boca, si bien no faltaba algún grito desgarrador y también alguna lágrima que otra.
Y, si los sustos no habían conseguido amedrentar los estómagos, la tarde contaba con una deliciosa merienda a base de bolla de azúcar y requesón con miel. También, cualquiera que quisiese, podía camuflar su rostro en el taller de maquillaje.
El desfile, lo mejor de la noche
Pero lo mejor estaba por llegar y, según la noche de otoño caía, esas mismas calabazas fueron cobrando vida dispuestas a participar en el especial desfile del Samaín.
En torno de las ocho de la tarde, el casco histórico quedó a oscuras, cual calle del siglo XIX, y una hilera de calaveras vegetales iluminadas con velas marchó a ritmo de la música de la Asociación Buxainas.
A continuación del pasacalles se entregaron los galardones del concurso de calabazas, los cuales premiaban a las cinco mejores, la más grande y la más ocurrente, entre otras.
La penúltima traca de esta tradicional Festa do Samaín cedeiresa fue protagonizada por la quema de la gran calabaza a orillas del río Condomiñas. Y después, ya como remate final, Cedeira inició la primera Foliada da Vila, en donde hubo música, pinchos, bebidas y las otoñales castañas.
La Festa do Samaín estuvo organizada por la Asociación Amigos do Samaín, en colaboración con la Asociación Buxainas y el Concello de Cedeira. Después de tan repleto día, las calabazas volvieron a sus escondrijos, esperando que llegue el año que viene para volver a sembrar el pánico...