Protestas con tienda y saco de dormir

Antía Urgorri Serantes
ANTÍA URGORRI FERROL / LA VOZ

FERROL

ANGEL MANSO

Recortes sociales, retrasos en pagos y la reforma laboral han propiciado múltiples actos

22 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS ENCIERROS PROLIFERAN EN LA COMARCA

Los encierros se han convertido en los últimos meses en la comarca en una medida de protesta muy habitual, tanto que en una misma semana como la que hoy termina han coincidido hasta tres movilizaciones de estas características. Los recortes sociales, la reforma laboral o los retrasos en los pagos, entre otros motivos, han desencadenado que distintos colectivos se hayan encerrado durante horas y días en casas consistoriales, centros de salud, u otros edificios públicos.

Esta semana se han simultaneado los encierros de los padres de niños que acuden a las guarderías de Narón en el Concello para pedir que se mantengan abiertas el próximo curso -encierro y huelga de hambre que se mantiene desde la pasada semana-, el de los políticos de este mismo municipio durante 24 horas por la misma causa; y el de los mariscadores de la cofradía de Barallobre en la casa consistorial fenesa por el retraso de los pagos por las tareas alternativas, que se prolonga durante unos veinte días.

Por razones de salud pusieron fin a su encierro los vecinos de A Graña que durante semanas pasaron día y noche en el consultorio para evitar su cierre. También hubo protestas por los recortes públicos que se prolongaron durante horas de la CIG tanto en el Concello como en distintos bancos de la ciudad; y de funcionarios públicos en el edificio administrativo de la Xunta.

Encierro-baile

Otros han optado por innovar en este tipo de protestas como los usuarios del centro sociocomunitario de Perlío, en Fene, que hace un mes protestaron por la supresión del puesto de la trabajadora social con un encierro-baile, medida que repitieron en ocasiones posteriores. Los padres de Narón también realizaron antes del encierro actual otro de solo una horas de forma simultánea en las tres guarderías.

En muy pocos casos, las fuerzas públicas han desalojado a los encerrados. La mayoría ha puesto fin a sus protestas, bien porque han visto atendidas sus demandas, los que menos, o porque tantos días encerrados han minado sus fuerzas.