Error o sarcasmo

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

FERROL

No es justo exigirle al Gobierno que haga en tres meses lo que está pendiente desde hace décadas. Atenta contra el sentido común. Pero tampoco deben olvidar quienes ahora tienen la responsabilidad de conducir el país que sus promesas son compromisos con los ciudadanos y que hacer uso de la memoria es un ejercicio que la gente practica con más frecuencia de la que los políticos parecen creer.

Hace unos días, la ministra de Fomento compareció para dar cuenta de lo que serán las prioridades del nuevo Ejecutivo. Y nos tranquilizó al decir que se acabaron las obras faraónicas -a muchos les habrá venido a la cabeza la imagen del monte Gaiás, claro- y que se hará solo lo que es estrictamente necesario. Y para decidir qué se pone delante en la lista está ella, que para eso es la responsable de las obras públicas en el Gobierno. Se ve que la ministra, antes de comparecer, había repasado la web de Puertos del Estado, organismo que depende de sus departamento y allí ya vio que las conexiones ferroviarias con el puerto exterior de Ferrol son «extraordinarias». Por eso no citó un proyecto que el PP reclamó con insistencia desde la oposición y que, según sus análisis, debería estar terminado no más allá del 2014 para que la inversión multimillonaria en la nueva rada sea útil para el desarrollo del noroeste gallego.

Pero no. En realidad, según dijo ayer el conselleiro de Infraestruturas, todo se debió a falta de tiempo. A la ministra le faltaron un par de segundos para pronunciar una frase de no más de diez palabras: el tren al puerto exterior de Ferrol es una prioridad. Y lo de la conexión «extraordinaria» era un error, no un sarcasmo. Menos mal.